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jueves, 13 de mayo de 2021

León: el reino 2 veces robado por Castilla


En este 2021 se cumplen y celebran los 800 años del nacimiento, en Toledo, de uno de los reyes castellanos por antonomasia: Alfonso X El Sabio. ¿X? Llevar el “décimo” como ordinal, llamarse Alfonso y ostentar el título de rey de Castilla, son tres elementos que no casan muy bien, que se diga.



El primer robo del Reino de León

En el transcurso del siglo XI, a principios, Sancho III El Mayor se hace con el Reino de León tras vencer a Bermudo III, que se exilió en Galicia como rey de aquel territorio y reclamador de León del que fue expulsado por el navarro. En 1035 tiene lugar el fallecimiento del rey de Navarra, y con ello el reparto de sus territorios entre sus hijos. A Fernando le correspondió el Condado de Castilla, pero estaba casado con Sancha, hermana de Bermudo.

Por lo que Fernando se postuló como rey de León haciendo uso de los derechos al mismo de su esposa, lo que le llevó de nuevo a la guerra con su cuñado, al que mató en la batalla de Tamarón. Tras lo cual se proclamó, ya sin otros pretendientes al trono, Rey de León en 1037.

...y así tenemos que un conde, aunque hijo de rey, se hizo con el control y el poder de un reino mucho más importante (incluso más importante que el reino de su padre), mucho más grande que su condado, con mucho más poder militar e influencia política… el trepa, arribista y usurpador pasó a la historia como Fernando I el Magno.

Los años y los reyes se fueron sucediendo, y ya fuera con la dinastía Jimena o con la de Borgoña, el Reino de León, y el Reino de Castilla (que pasó de condado a reino cuando Fernando I lo legó a su hijo Sancho, que pese a ser el primer rey de Castilla, lleva “dos palotes” en su ordinal); unas veces estuvieron unidos bajo un mismo monarca y otras iban cada uno por su lado, aunque con los gobernantes emparentados. Hasta llegar al segundo y definitivo robo.

El segundo robo del Reino de León

En 1230 falleció el que sería el último rey de León con tal título como honra principal: Alfonso IX. Entre su descendencia se encontraba el que en ese momento era el rey de Castilla, Fernando III (otro con “palotes” de más), su hijo. Quien dijo heredar el Reino de León y lo unió al de Castilla, dando así lugar a la Corona de Castilla.

La cuestión aquí es “dijo heredar” ya que había sido desheredado por su padre, quien en su testamento mandó, de forma expresa, que su hijo Fernando no podría, bajo ningún concepto, heredar el Reino de León. Siendo las legítimas herederas del mismo sus hijas las infantas Sancha y Dulce.

Por lo que se sucedieron las conjuras, intrigas y conspiraciones palaciegas que concluyeron en la Concordia de Benavente, pacto por el que Teresa, portuguesa y primera esposa del rey fallecido, renunciaba a los derechos de sus hijas al trono de León. Lo que daba como resultado que quien quedaba como aspirante a soberano de ese reino era precisamente el incapacitado para ello por deseo en vida de su legítimo rey.

Alfonso VIII de Castilla: el rey que nunca existió

Vamos que existir, existir, es suponer que existió, así lo atestiguan los libros de historia, pero ¿VIII de Castilla? No, Alfonso I de Castilla, para ser VIII en Castilla debería haber habido un VII, y un VI, y un V, y un IV… pero no hubo reyes “Alfonsos” en Castilla antes de él.

Se le da «VIII» siguiendo la nomenclatura o cronología de los reyes de León, pero no fue rey de León, solo reinó en Castilla. ¿Qué pertenecía a la misma casa real? Sí. ¿Qué era nieto de un rey de León? Cierto. Pero como rey de Castilla y ser el primero de ellos con su nombre, su ordinal debería haber sido “I” (un solitario palote).

Es decir, que los reyes de Castilla teniendo algún tipo de complejo de inferioridad, porque su reino se crea en el 1065 y el de León hay que ir a buscar su origen allá por el siglo VIII con don Pelayo; decidieron usar la nomenclatura de los reyes leoneses como un elemento de categoría y postín, ya que como todo el mundo sabía el REINO, con todas las mayúsculas, era León mientras que Castilla eran cuatro villorrios en sendos riscos que habían tenido una suerte que aún no la creían.

Volviendo con Alfonso X El Sabio

El primero de los reyes de la Corona de Castilla tras la última unión, el hijo del desheredado. El llamado “Sabio” hizo honor a su apelativo, pues, aunque ha pasado a la historia como Alfonso X, unas veces a secas y otras de Castilla, él sí sabía quién era, y sus títulos en la Corona eran Alfonso X de León y II de Castilla. Ojito al dato, entre Alfonso VIII de Castilla y el Sabio no hay ningún Alfonso más por en medio. Es decir, que este señor sí distinguió sus títulos por cada uno de los reinos. Aunque después de él, ninguno más lo volvería a hacer.

Incluso en “Alfonsos” tan recientes como XII y XIII siguen con las cronologías de los reyes de León, cuando desde la llegada al trono de Felipe V ya dejaron de existir los “reinos” y todo fue España. Con lo que deberían haber sido Alfonso I y Alfonso II de España, y el mismo Felipe de Anjou, al hacer ese artificio jurídico de absolutismo francés en “las Españas” debería haber pasado a ser Felipe I de España y no continuar con los ordinales de los Austrias.

El primer robo de León en El Códice Negro

En El Códice Negro al Reino de León se hace mención al ser el ente político cristiano más importante de la Península en ese momento, y por lo tanto de una o de otra forma está presente pues su influencia se hace notar. Aunque lo que sí es un elemento importante en su historia es el fallecimiento del rey navarro Sancho Garcés III El Mayor, en ese momento emperador de toda Hispania, en el año 1035, y con ello el reparto de sus territorios entre sus hijos: Fernando se queda con Castilla y aspira a León, García continúa en Navarra, el Sobrarbe y Ribagorza fueron para Gonzalo, y Ramiro dio lugar al nacimiento del Reino de Aragón.


Nota: La imagen ha sido extraída de la web iLeon.com


lunes, 18 de noviembre de 2019

Lamento de Viuda y las puertas de la iglesia de Son del Pi

Del acero valyrio a las herrerías de los Pirineos

Nos cuenta la historia que desde tiempos inmemoriales la Casa Stark tuvo un gran espadón forjado con acero valyrio: Hielo, era su hombre. Los tiempos y las circunstancias fueron cambiando, y con ello Hielo fue de nuevo fundido bajo las diestras manos de Tobho Mott, quien además empleo numerosos hechizos en el forjado con su acero de dos nuevas espadas de menor tamaño. De la fundición de Hielo surgieron Guardajuramentos y Lamento de Viuda.

Las dos idénticas, gemelas, las dos con grabados helicoidales en su hoja en color rojo y negro, con una funda en la que se emplearon materiales como madera de cerezo, cuero, oro y rubíes. Haciendo que su presencia nunca pasara desapercibida, indistintamente de quien fuera su portador.

En el caso particular de Lamento de Viuda, se encontraba en poder de Lord Tywin Lannister, quien se la entregó a su nieto, rey Joffrey I, como regalo de bodas.

Tras la batalla de los Lannister contra Altojardín, Lamento de Viuda vuele a parecer, va al cinto del vencedor, Jaime Lannister. Olenna recibe de él la confirmación que la derrota de sus tropas, con lo cual ella sabe que su tiempo ha terminado, pero le queda la duda de como decidirá Jaime Lanister matarla, haciendo mención expresa a la espada y al rey Joffrey. Éste le ofrece un bebedizo en una copa de vino, y le confirma que el fin será rápido e indoloro, tras lo cual ella le revela un turbio y doloroso secreto…

Forjando entre maldiciones, junto a cada martillazo en el yunque, veían salir al mismísimo diablo

Es obvio que los párrafos anteriores corresponden a Juego de Tronos, entonces ¿por qué están aquí?

Es cierto que Juego de Tronos y El Códice Negro son muy diferentes, pero en ambos hay espadas, espadas ilustres, aunque en las de El Códice no se emplea acero varylio, sino hierro de las minas del Pirineo, forjado en las fraguas de Berga, Baga, Urgel, Besalú, etc, por rudos herreros que no lanzaban hechizos sino maldiciones junto a cada martillazo en el yunque, y veían salir al mismísimo diablo en las chispas y esquirlas que el hierro incandescente soltaba entre ambas herramientas en su dura transformación en acero.

Ah, ¿por qué “y las puertas de la iglesia de Son del Pi”? Tal vez allí… Wifredo tendrá que hacer frente a las tropas de su primo Guillermo de Besalú, a las de obispo de Urgel y algunos otros nobles más, antes de poder llegar a esas puertas.

Es decir, que si te ha gustado Juego de Tronos, que ya ha terminado, por el momento, te podría resultar interesante El Códice Negro, pues seguro te gustará… historia, aventura, acción, intriga, suspense... en los Pirineos.


jueves, 19 de septiembre de 2019

Las elecciones del 10 de noviembre de 2019 versus los cuernos de Ginebra y Lanzarote

Lanzarote al saberse descubierto comenzó a gritar aterrado y despavorido: “¡¡El rey, sin espada; la tierra, sin rey!!!”

Estos últimos días todo el mundo anda como pollo sin cabeza, de aquí para allá, con una única cantinela: elecciones el 10 de noviembre, las cuartas elecciones en cuatro años, dos elecciones en el mismo año, todo un año sin gobierno, y un largo etcétera de frases similares, lo cual me ha recordado a una escena de la película Excalibur de John Boorman.

Concretamente la secuencia en la que la reina Ginebra y Lazarote yacen en el suelo, en el campo, tras una noche apasionada, en la que a Arturo le dolió mucho la cabeza sin saber porque, ya que durante la cena sólo bebió agua. A la mañana siguiente, el rey, llevado por el insomnio provocado por la migraña, salió a dar un borneo mañanero ¿y qué se encontró en mitad del campo? La explicación del porque le costó trabajo ponerse el yelmo de la armadura: a su amada esposa, Ginebra, y a su mejor amigo y más valeroso caballero, Lanzarote, acurrucados en sospechosa aptitud. A lo que Arturo respondió dejando clavada su espada Excabilur entre ambos. Al despertar a la reina le entró un repentino decoro y sensación de vergüenza, y Lanzarote al saberse descubierto, y por la espada conocer el cabreo de su ex amigo, comenzó a gritar aterrado y despavorido: “¡¡El rey, sin espada; la tierra, sin rey!!!”

...y así parece que está el personal en España, despavorido y aterrado a voz en grito “¡¡El rey, sin espada; la tierra, sin rey!!!”, aunque sin el festín lúdico-carnal previo a esas exclamaciones de la exposición anterior.

Aunque seguro que la pregunta en este momento es otra ¿qué hace un comentario supuestamente político en este blog literario? Sencillo ¿te gustan las historias en las que hay espadas clavas en piedras?

Si tu respuesta es afirmativa, entonces te puede resultar interesante pasar de la política pasando unos buenos ratos leyendo El Códice Negro, ya que en él encontrarás más de una espada en una piedra clava (o eso dicen). Ah, y si ese detalle no te llama mucho la atención, hay muchas más cosas interesantes en El Códice…


viernes, 17 de marzo de 2017

El Códice Negro: I Finalista del Premio de Novela Medieval Pirenaica de La Cerdanya

El Premio de Novela Medieval Pirenaica de La Cerdanya es un concurso literario, que se celebra en La Seu d´Urgell – Lleida, y tiene como temática la novela histórica medieval ambientada en los Pirineos, entre los siglos VIII y XIV. En este certamen El Códice Negro ha quedado como I finalista del mismo, con su historia ambientada en el siglo XI y que discurre entre condados catalanes repartidos por Girona, Barcelona y Lleida. La sinopsis aquí.

Las valoraciones el jurado para considerarlo como finalista, además del argumento, desarrollo de su historia, suspense, acción, intriga, etc, y que en buena parte transcurre por La Cerdanya, se han visto potenciadas al haber sido la única obra presentada al certamen, con lo que tenía que ser finalista, pero no ha conseguido el galardón máximo como ganador, ya que el Premio de Novela Medieval Pirenaica de La Cerdanya no existe.

También es cierto, que pese a ser ficción, es una pena que no exista un “Premio de Novela Medieval Pirenaica de La Cerdanya”, o bien solo de novela histórica de los Pirineos, indistintamente de que se celebrara en La Cerdanya o en Pamplona, o en Jaca, dada la cantidad de “pasado” medieval conservado entre las montañas y valles pirenaicos, indistintamente de la zona de la que se trate.

Hay lugares donde se celebran concursos literarios de distinta temática, incluida la novela histórica, que llevan en su nombre el del lugar, o el del tema, o ambos, pero de novela histórica, medieval o no, en los Pirineos no hay ninguno pese a la cantidad de historia bien conservada que hay en ellos. Una pena (de nuevo). ¿Alguien toma nota?


miércoles, 29 de junio de 2016

Ni te imaginas... lo que hay en Son del Pi

Persiguiendo los sueños de los héroes

A lo largo de la historia, ya sea mítica o real, muchos han sido los objetos buscados durante siglos por caballeros, aventures, arqueólogos, etc, unas veces con el infortunio por compañía y otras con más suerte... pero siempre bajo la sombra de alguna leyenda con la que guiaban sus pasos.

Algunas de estas búsquedas míticas han sido o son:

El anillo del nibelungo

No confundir con el Anillo Único de Sauron, está forjado con el oro del Rin y concede a quien lo lleve puesto el poder de dominar el mundo, aunque como contrapartida le obliga a renunciar al amor.

La Égida

El escudo de Zeus forjado por el dios del fuego, Hefesto, y que tenía por finalidad la protección de su portador, mediante la creación de tormentas, tornados y rayos.

Gungnir

La lanza de Odín, que fue forjada por los enanos. Esta lanza nunca fallaba cuando era lanzada, y solo tocarla, si no se era su dueño, producía un fuerte temblor, simbolizando la fuerza y poder de Odín, quien además se hirió asimismo con ella para ser el señor del cielo.

El Yelmo de Mambrino

Fabricado de oro puro, no solo fue perseguido por don Quijote, sino también por todos los caballeros de Carlomagno, pues daba a su portador el poder de la invulnerabilidad. Finalmente fue conseguido por Renaud de Montauban.

Excálibur

La espada del primer rey de Britania, forjada a partir de los restos de un meteorito para Julio César, y clavada en una roca hasta que quien debiera reinar consiguiera extraerla de ella.

En El Códice Negro los pasos de todos los personaje se encaminan a Son del Pi, en el pirineo de Lleida-Lerida, donde hay algo escondido que, en un principio, solo Leodovico conoce, y éste lo cuenta a Wildredo para intentar ayudarle; posteriormente llega a oídos de Guillermo de Besalú, sobrino, rival y enemigo del anterior, quien lo descarta por descabellado, pero también se dirige hacia allí por si acaso...


Nota: Imagen extraída de la web http://marcianosmx.com en la página dedicada a la biografía del dios Hefesto.


miércoles, 24 de abril de 2013

¿Te gusta Juego de Tronos?
Entonces, es posible que, también te guste El Códice Negro

En El Códice Negro no hay dragones pero sí una ambientación medieval con caballeros y castillos; también hay parientes que se llevan a matar y fronteras que defender de los señores vecinos; aparecen juglares que cuentan historias legendarias de lejanos lugares; estarás entre las sabanas de nobles damas, que en sus lechos conspiraciones traman con varones que no son con quienes contrajeron esponsales…

Se cuenta el caer de imperios y el nacer de reinos; verás a obispos comandar ejércitos; observaras batallas de las que ni el aguzado ingenio militar sería capaz de augurar su final; entraras en suntuosos palacios y también compartirás las chozas más humildes; enfrentados por la fe, cristianos y sarracenos, los acontecimientos serán llevados por una leyenda pagana…

El Códice Negro trata de recrear su contexto histórico lo más fielmente posible, y en consecuencia te dará a conocer las costumbres de la época, el dinero, las comidas, los mercaderes, las armas, la religión, las ropas… y todo ello en un entorno reconocible, pues si te acercas la zona la que se desarrolla podrás ver los escenarios naturales e históricos reales en los que transcurre la acción.

Aunque El Códice Negro a diferencia de Juego de Tronos, solo es uno, no es una saga, no hay segundas partes, la historia comienza y termina en un único volumen, sin posibilidad de continuidad.

Tras lo expuesto, como dice el titulo de este artículo, si has leído Juego de Tronos es muy posible que te guste El Códice Negro, así que no lo dejes pasar y comienza esta nueva lectura. Ah, y si aún no has leído el de George R. R. Martin entonces tienes dos pendientes, el de Tyrion Lannister lo pues comprar, por ejemplo, en La Casa del Libro.

Y por último, como ni soy afiliado de La Casa del Libro, ni tampoco tengo autorización expresa de la editorial ni el autor para poner esta reseña, antes de sablearme con requerimientos y demandas varias, tan solo un correo electrónico basta para que la borre del blog de El Códice Negro.




viernes, 8 de marzo de 2013

Las cálidas calendas de noviembre
El clima del año 1035

En El Códice Negro el año 1035 es especialmente caluroso, para lo que solía ser años antes el clima en las tierras pirenaicas. Tanto en octubre como en noviembre de ese año, tiempo en que trascurre la acción, los personajes se ven privados de las habituales nevadas, ventiscas y fríos invernales, por el contrario les azota un Sol persistente.

Esto viene muy bien para el desarrollo de la acción que se relata, y que por igual tiene sorprendidos, preocupados y apesadumbrados a los personajes, pues consideran que uno de los efectos del año 1000 que tan nefasto se anunció, y que aparentemente no había traído mayor perjuicio. Pero este hecho climático no tiene mayor base historia.

Aunque también es cierto que existe una escusa para que el clima se desarrolle de esta forma, y esta la da Erik el Rojo, quien supuestamente llegó a Groenlandia, y supuestamente le puso este nombre, porque supuestamente se encontró con una isla verde, es decir sin hielo. Si eso fuera cierto, teniendo en cuenta que, supuéstamente, Erik el Rojo llegó Groenlandia a finales de siglo X, el final de este siglo y el principio del siglo XI deberían haber sido algo más cálidos de lo habitual, y he ahí el pie para el “Pequeño Cambio Climático del siglo XI” que aparece en El Códice Negro.

Circunstancia que no es ningún disparate, teniendo en cuenta que entre finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, está documentado un enfriamiento planetario, especialmente de Europa, que recibió, y recibe, el nombre “La Pequeña Edad de Hielo”.



martes, 27 de marzo de 2012

Los Doce Pares de Francia

Los Doce Pares de Francia eran, supuestamente, los caballeros de confianza de Carlomagno, y se les denominaba “Pares” por considerarse que estaban a la par que el rey en arrojo, meritos y valor, aunque no fuera reyes, con lo que su trato con el rey era de igual a igual, sin tener que baja la mirada, ni hacer referencias, ni demás formalismo de la corte, excepto de los del respeto mutuo.

Los Doce Pares fueron Roldán, Oliveros, Baldovinos, Arnald, el arzobispo Turpín, Terrin, Ogier de Dinamarca, Gualdabuey, Reinaldos de Montalbán, Salomón, Angelero y Estolt.

Acompañaron a Carlomagno en innumerables batallas, y parte de ellos de ellos murieron en la fallida invasión de Hispania por parte de su rey. Hechos que, junto con muchos otros, se cuentan en el libro de caballerías “Los Doce Pares de Francia”

En El Códice Negro no aparecen en sí los Pares de Francia, pues no son contemporáneos, pero sí algunos de ellos son protagonistas de los cantares de gesta que Leodovico canta al conde Wifredo, y también aparecen en boca de doña Agnès, a los que conoce por su educación en las proximidades de Paris.


Nota informativa sobre la imagen.

La imagen está extraída de Wikipedia, del artículo Cantar de gesta, y hace referencia a la entrega de la espada Durandarte a Roldán por parte de Carlomagno, uno de los elementos básicos de la mitología de Los Doce Pares de Francia en época de Carlomagno.



lunes, 12 de marzo de 2012

Doña Agnès de Carcassonne
La esposa del conde Wifredo de Berga

Doña Agnés es la segunda esposa del conde Wifredo de Berga, es más joven que él, y posee una deslumbrante belleza acrecentada por su larga cabellera rojiza, envuelta en unas sinuosas curvas que rivalizan con las de cualquier escultural y pétrea modelo clásica.

El matrimonio de Agnès con Wifredo lo ha sido por conveniencia, dentro de los pactos de familia que forjaban alianzas a ambos lados de los Pirineos, y por este motivo ella sabe que su papel no solo es acompañar a su esposo a los oficios religiosos y actos oficiales, o bordar estandartes para ofrecer a la tropa en sus regresos victoriosos de las campañas en la frontera.

Agnés sabe que la suya es una misión de Estado, no está en Berga por amor sino por una alianza política, y cuando la situación lo requiera, para mantener el orden de las cosas, ante conjuras o conspiraciones contra su esposo, no duda en meter al enemigo en su lecho y aplacar sus ánimos beligerantes con la lujuria de la carne; o bien rebanarle el cuello daga en mano, arma con la que tiene una gran destreza.

Como correspondía a una dama de su condición, su padre el señor de Carcassonne, desde bien pequeña y hasta que fue entregada al conde de Berga, la internó en un convento en las proximidades de París, para que fuera educada como debía. Allí fue instruida en artes y letras, como correspondía a su condición, y por deseo expreso de su padre, ya que su destino era el que era desde su nacimiento, tan solo faltaba conocer el señor que con ella se desposaría; también recibió saber en política, religión y el manejo de las armas.

Leodovico, tras un breve intercambio dialectico, creyó que procedía del norte de las tierras de los francos, por su acento al hablar le pareció que era de allí, pues como buen trotamundos procedente de ultramontes conocía bastante bien las distintas hablas de aquellos territorios. Pese a este suave acercamiento inicial, la relación de Agnès con el juglar fue tensa.


Información de la fotografía:

Tomada el 19 de agosto de 2007, a las 13:19, en el Castillo de Loarre – Huesca, con una cámara Canon EOS 40D, longitud focal de 28mm, velocidad en 1/3.3 seg, F 3.5 y ISO 1600.



domingo, 11 de marzo de 2012

Ni una puerta abierta
Sólo leer, degustar y reposar

Si lo que te gustan son las historias que empiezan y acaban en un mismo volumen, como los grandes clásicos, El Códice Negro es para ti.

El Códice Negro es un único volumen, cuando lo finalices habrá terminado, no tiene segundas tramas que puedan dar lugar a nuevas historias de los mismos personajes. Tampoco da la posibilidad a historias previas.

Se trata de una historia cerrada que no deja ni una puerta abierta a una segunda parte, ni por supuesto a una saga.

El Códice Negro es una historia para leer, degustar y reposar, que podrás volver a releer, pero de la que nunca veras “El Códice Negro II” o “El Códice Negro. El Retorno” o “El Códice Negro. El Origen”.

Disfruta de la lectura sin enredarte en la espera de nuevos episodios igualmente inconclusos.



martes, 28 de febrero de 2012

La Boca del Mundo. El panteón donde reposan los reyes de Aragón

El monasterio de San Juan de la Peña situado en Santa Cruz de la Serós, en la provincia de Huesca y próximo Jaca, fue durante cinco siglos el lugar de enterramiento de los reyes de Aragón, desde que Sancho Ramírez lo eligió como lugar para su eterno descanso, en el siglo XI.

La denominación del Boca del Mundo la recibe en un pasaje de Miguel de Unamuno, en referencia a la hendidura en la roca en la que se encuentra incrustado del cenobio primitivo. Un corte cuasi descomunal en una montaña de roca pelada, que parece estar aguantado para evitar su derrumbe por los muros traseros frente a los que está el claustro, avanzando en lo alto el peñasco sobre los techos de la construcción. Tanto es así, este estar metido en la roca, que parte de sus estancias son curva excavada en ella, y otra parte está en riesgo permanente de desprendimiento, como es la zona de patio donde se encuentran, a modo de nichos, las lapidas con las inscripciones de los monarcas que allí reposan.

El monasterio de San Juan de la Peña, inicialmente ermita de San Juan Bautista, y regentado por monjes benedictinos, aparece en El Códice de Negro por ser el lugar donde se custodiaba el Cáliz de la Última Cena, el Santo Grial, que, conforme avanzaba la reconquista, pasó a Zaragoza y finalmente hasta donde hoy se dice conservado, la catedral de Valencia.

Wifredo tiene conocimiento de su existencia cuando un sarraceno, temeroso de perder la vida a manos de aquel tras una batalla, decide revelarle el secreto. El conde de Berga, que era sabedor del valor de la reliquia, desconocía la ubicación de La Boca del Mundo, lugar indicado por el infiel.

De vuelta al castillo, el conde se reúne con Leodovico y le comenta la existencia del Grial en un lugar con esa denominación tan curiosa, para ver si el juglar, que es hombre de mundo, supiera donde se encuentra. Éste lo sabe y se lo dice, pero la advierte que debe olvidar esa empresa, pues San Juan de la Peña y su reliquia se encuentran protegidos por los piadosos y al tiempo temidos Caballeros de Loarre. Famosos por no hacer prisioneros entre quienes se acercan a San Juan con otras intenciones que no sean las de un peregrino.

Tras la explicación de Leodovico sobre los métodos de batalla de los de Loarre, y dejarle de bien de manifiesto que nunca han perdido combate alguno, Wilfredo desiste de la idea de hacerse con el Cáliz.

Información de la imagen:
Tomada en San Juan de la Peña el 19 de agosto de 2007, desde la capilla principal del monasterio, hacia el patio de su característico y conocido claustro, que puede apreciarse al fondo de la imagen, a través de la puerta.
Cámara Canon EOS a 28mm – 1/30seg – f 3.5 – ISO 200 – 0.0ev
Procesada con PaintShop Pro X4 (14)



sábado, 18 de febrero de 2012

Las fronteras del condado de Berga en el año 1035

El año 1035 fue muy importante y simbólico para el condado de Berga, bajo el gobierno de Wifredo II, consiguió tener Marca propia, frontera directa con los territorios musulmanes del Sur, con la taifa de Saraqusta. Un gran honor para cualquier territorio cristiano de la época, estar en primera línea.

Además Berga lindaba con otros condados, al Oeste con Urgel, siendo bastante deficientes de las comunicaciones entre ambos, dada la época y la orografía, el conde-obispo Armengol II falleció, en el año 1035, cuando participaba en las obras de construcción de un puente para salvar el paso de un rio entre ambos territorios. Circunstancia que en El Códice Negro aprovecha Wifredo por la, supuesta, menor experiencia militar del sucesor de aquel.

Al Este con Besalú, esta frontera y las ambiciones de regidor, Guillermo, son uno de los ejes argumentales básicos de la trama de esta historia, dados los deseos unificados del sobrino de Wifredo, tras la partición de Cerdaña en dos condados independientes aunque no totalmente desligados, Besalú y Berga. También al Este limitaba con Vallespir, comarca cuyos nobles no recibían el nombre de ésta, sino de su plaza fuerte, Castellnou, que era la que de forma efectiva daba nombre al vizcondado, del que en aquel tiempo era titular Guillermo, conde de Besalú, conde de Ripoll, vizconde de Castellnou y señor de la Fenolleda.

Al Norte con el Reino de los Francos, en aquellos tiempos ya con la Dinastía de los Capeto al frente, aunque con un poder monárquico prácticamente irrisorio, pues con la desaparición de la Dinastía Carolingia, a la muerte de Ludovico Pío, el territorio se había fragmentado en varias regiones con casi innumerables señores feudales, que hacían al Reino de los Francos ingobernable por un solo hombre. El Reino de Borgoña al Este, los Feudos Ingleses al Oeste, y el centro la Francia occidentalis, dominios estrictos del rey según el Tratado de Verdún del 843, reducida a una estrecha franja en el centro entre todos los demás territorios, y una diversidad de territorios en mayor o menor medida leales al poder real, según el vaivén de sus intereses. Todos ellos a su vez aparecían salpicados de condados y ducados, como los de Normandía, Bretaña, Troyes, Aujon, Flandes…

Siguiendo en la vertiente norte del condado, también estaba la frontera con los condados de Conflent y el Roussillon. El primero, uno de los territorios iniciales de la Marca Hispánica, desde tiempo muy temprano estuvo vinculado, cuando no unido, a la casa de Cerdaña hasta su desaparición en el siglo XII cuando paso a ser propiedad de los condes de Barcelona y estos lo integraron en el condado del Rosellón. Para los descendientes de Oliba Cabreta siempre fue uno de sus territorios predilectos, ya se encontrara bajo el dominio de Berga o de Besalú. En el caso de los personajes históricos de El Códice Negro, Wifredo fundó en esta comarca el monasterio de San Martín de Canigó.

En cuanto al siguiente, la tercera y última frontera norteña de Berga, el Roussillon, Rosselló o Rosellón, según el nombre se le dé en francés, catalán, o castellano, el único territorio costero de los "fundacionales" de la Marca, tiempo más tarde, con Jaime I en el trono de la Corona de Aragón, formó parte, junto con Baleares, del Reino de Mallorca.



jueves, 16 de febrero de 2012

Fray Segundo de Ripoll

Fray Segundo había trabajado durante largos años con Oliba en la abadía de Ripoll, de ahí su apelativo, aunque originariamente era de más al norte, de una aldea próxima a Tolouse, en el Languedoc.

Sus padres tuvieron 17 hijos, de los que solo llegaron a adultos 9, él se encontraba en medio de todos, el quinto de los vivos, y con gran esfuerzo consiguió entrar en la orden benedictina, en la que tras algunos años siendo destinado de cenobio en cenobio, por la costa del Golfo de León, cuando, aún resonando los ecos apocalípticos del año 1000, fue destinado a Santa Maria de Ripoll. Siendo su gran amigo por entonces novicio en la citada abadía.

Fray Segundo con el tiempo fue tomando su oronda y amplia figura, siempre con el característico hábito marrón de su orden. Fue ordenado sacerdote poco antes de ser destinado a la capilla de San Ferrán en el castillo de las Arenas en Berga, por deseo expreso del abad.

Allí trató de ser, como se había encomendado Oliba, el guía, la ayuda, el amigo espiritual de Wifredo, para que le llevara por el buen y recto camino, ya que el sobrino de aquel, sabedor de que la partición del condado de su padre, pese a que él estaba en medio entre Berga y Besalú, había creado grandes tensiones, no quería que concluyeran en un baño de sangre entre parientes.

Fray Segundo asumió su papel, fue el párroco de San Ferrán y en consecuencia de todos los feligreses de aquella parroquia, además de aquel en particular que le fue especialmente encomendado, y pese a que intentó continuar con la tranquila y apacible vida monacal que había llevado hasta entonces, no pudo evitar verse inmerso en las distintas tribulaciones de Wifredo, doña Agnes… de Berga



miércoles, 8 de febrero de 2012

Iglesia Basílica de Santa María de Castello d'Empuries

Se trata de la iglesia gótica de Santa María que por su tamaño y estructura siempre se le considero la catedral de Empúries, aunque nunca ha conseguido ese titulo de forma oficial.

Su construcción comenzó en el siglo XIII y se extendió hasta principios del XV. Tiene una estructura interior que está considerada como modelo del gótico mediterráneo, aunque también contiene elementos de otras épocas como las fuentes bautismales románicas, el retablo mayor del siglo XV o el órgano del siglo XIX. Fue restaurada a mediados de la primera década del siglo XXI.

En esta iglesia es donde Raquel, siguiendo diversas pistas que le llevan a deambular por distintos puntos de Girona, encuentra El Códice Negro.


Información de la imagen:
Tomada el 16 de noviembre de 2005
Cámara Pentax, distancia focal 35mm – f 2.6 – 1/15seg – 0.00ev – ISO 400



lunes, 6 de febrero de 2012

¿Por qué del título “El Códice Negro”?

No siempre fue éste el título de la novela, pues en un principio no tuvo título, simplemente se llamaba “Relato”, después conforme avanzaba la historia pasó a ser “Relato XT”, de eXTenso. Luego su denominación pasó a ser “Relato S”, de donde “S” correspondía a la denominación de una de las localidades que aparecen en la historia.

Después, ante la indefinición e inconcreción de ninguno de esos títulos, hay por ahí rondando una libreta en cuyas páginas, en una muy concreta, aparecen una larga serie de posibles nombres para la novela, que van desde lo más prosaico hasta otros con tintes mitológicos. Pero ninguno de ellos cuajaba, unos eran demasiado light y otros excesivos.

Finalmente, durante una revisión del texto, tediosa por la propia naturaleza de la tarea, y terrorífica por los nefastos efectos de la memoria, ya que muchas partes del texto no se leen, sino que se recuerdan, y en consecuencia no se “ve” realmente el texto tal cual es. Durante una de éstas revisiones se encendió la bombilla, al ver que El Códice, en sí mismo, es un elemento fundamental de la historia que se cuenta, ya que está escrita en él.

Y curiosamente este título no se lo puso el autor, quien escribe estas líneas, sino que fue Fray Perera, el monje franciscano bibliotecario-archivero en el obispado de Girona, quien recomienda a Raquel que se olvide de El Códice Negro, momento en el que aparece por primera vez este nombre.

¿Qué le ha parecido a usted cómo se fraguó este título?



domingo, 5 de febrero de 2012

De La Formación de las Fronteras Estables de los Territorios Cristianos a las Fronteras de las Monarquías Ibéricas

A veces la realidad supera a la ficción, y este es uno de esos casos. Cuando Raquel se presenta en la Universidad de Girona para ver por primera vez al profesor Xavier Ribas, este se encuentra de viaje, está participando en unas jornadas sobre La Formación de las Fronteras Estables de los Territorios Cristianos durante el Siglo XI, que organizaba la Universidad de Murcia.

Estos días ha caído en mis manos un libro titulado Seminario Internacional Valle de Ricote: 400 Aniversario del Primer Bando de Expulsión de los Moriscos 1609-2009. He buscado en Google a sus autores Dña. Mª Cruz Gómez Molina y D. José Miguel abad González, y cuál ha sido mi sorpresa cuando este último aparece referenciado en una web, que yo desconocía, denominada Red Temática de Investigación sobre las Fronteras de las Monarquías Ibéricas.

Esta web pertenece a la Red Columnaria y curiosamente está integrada dentro de la Universidad de Murcia. Curiosa ciertamente esta similitud.

Por último una breve reseña sobre el desarrollo del seminario.


Nota Fotográfica. La foto que acompaña a este texo del libro del que en el mismo se habla.



lunes, 16 de enero de 2012

El Códice Negro. Sinopsis

El Códice Negro es una historia de pasiones, intrigas y poder en un tiempo que ya no se recuerda, desvelada por la investigación de una joven ingeniera, Raquel, a la que llama poderosamente la atención un detalle de una iglesia románica del Pirineo de Lleida. Estará acompañada en el hilamiento de este relato, por Xavier Ribas, catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Girona, con quien entablará una relación muy personal.

En una época en que la leyenda y la realidad se confunden en la nebulosa de la memoria, en 1035, un año, en general, convulso, Wilfredo de Berga, acompañado de su esposa y de Leodovico, un juglar recién llegado a la comarca, quien es portador de leyendas de lejanas tierras, comenzarán la búsqueda de un imposible que desafía tanto a la razón como a la fe, y desatarán la cólera de las fuerzas más oscuras.

Un crudo retrato de la edad media, donde aparecen Oliba, Guillermo de Besalú, el rey de Navarra, el Obispo de Urgell… una conjunción de personajes que se encaminan a donde empezó todo, al Pirineo de Lérida, y donde tendrá lugar un dramático final, como consecuencia de luchas intestinas entre señores feudales, quedando todo ello plasmado en un libro maldito: El Códice Negro.