Las Armas de la Luz de Jesús Sánchez Adalid, me no han regalado y cuando abrí la tapa… los pelos como escarpias. Lo primero que veo es ¡un mapa de los Condados Catalanes en el Siglo X! ¡Dios Mio!!!
Este texto no es una crítica a la novela de Jesús Sánchez Adalid, uno de los maestros de la novela histórica. ¡¡Dios me libre!! Es simplemente un comentario a la sorpresa y la casualidad. Sorpresa por el contenido de la novela, y causalidad por lo mismo.
Las Armas de la Luz se desarrolla, como ya he dicho, en los Condados Catalanes, comienza en el Siglo X y finaliza en el XI, y El Códice Negro se desarrolla, también, en los Condados Catalanes en el Siglo XI, tan solo 17 años separan el final y el principio de ambas historias, ya que la de Adalid va del año 996 al año 1018, y El Códice Negro transcurre durante el año 1035.
Otro punto en común son algunos personajes de aquella época, como el abad Oliva, el conde-obispo Armengol de Urgel o el conde Wilfredo de Berga, entre otros, algunos en El Códice son personajes en sí, mientras que a otros se hace mención por su relevancia, influencia o hechos, aunque ya fallecidos.
...y por supuesto, como no podría ser de otra manera viendo el mapa inicial, hay lugares comunes por los que transcurren ambas las historias, tal como Urgel, Besalú, Berga, Santa María de Ripoll o San Martín de Canigó, entre otros.
Como ya quedó dicho, este texto no es una crítica, ni tampoco se va a comentar nada sobre el contenido de Las Armas de la Luz, hay que leerlo. Es tan solo un comentario por la grata sorpresa que me ha supuesto. Las Armas de la Luz y El Códice Negro son historias diferentes, con tramas diferentes, con etilos narrativos diferentes, aunque coinciden en lo ya expuesto.
Solo queda desear que disfrutes de ambas historias....
Mostrando entradas con la etiqueta berga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta berga. Mostrar todas las entradas
martes, 9 de mayo de 2023
lunes, 18 de noviembre de 2019
Lamento de Viuda y las puertas de la iglesia de Son del Pi
Del acero valyrio a las herrerías de los Pirineos
Nos cuenta la historia que desde tiempos inmemoriales la Casa Stark tuvo un gran espadón forjado con acero valyrio: Hielo, era su hombre. Los tiempos y las circunstancias fueron cambiando, y con ello Hielo fue de nuevo fundido bajo las diestras manos de Tobho Mott, quien además empleo numerosos hechizos en el forjado con su acero de dos nuevas espadas de menor tamaño. De la fundición de Hielo surgieron Guardajuramentos y Lamento de Viuda.Las dos idénticas, gemelas, las dos con grabados helicoidales en su hoja en color rojo y negro, con una funda en la que se emplearon materiales como madera de cerezo, cuero, oro y rubíes. Haciendo que su presencia nunca pasara desapercibida, indistintamente de quien fuera su portador.
En el caso particular de Lamento de Viuda, se encontraba en poder de Lord Tywin Lannister, quien se la entregó a su nieto, rey Joffrey I, como regalo de bodas.
Tras la batalla de los Lannister contra Altojardín, Lamento de Viuda vuele a parecer, va al cinto del vencedor, Jaime Lannister. Olenna recibe de él la confirmación que la derrota de sus tropas, con lo cual ella sabe que su tiempo ha terminado, pero le queda la duda de como decidirá Jaime Lanister matarla, haciendo mención expresa a la espada y al rey Joffrey. Éste le ofrece un bebedizo en una copa de vino, y le confirma que el fin será rápido e indoloro, tras lo cual ella le revela un turbio y doloroso secreto…
Forjando entre maldiciones, junto a cada martillazo en el yunque, veían salir al mismísimo diablo
Es obvio que los párrafos anteriores corresponden a Juego de Tronos, entonces ¿por qué están aquí?Es cierto que Juego de Tronos y El Códice Negro son muy diferentes, pero en ambos hay espadas, espadas ilustres, aunque en las de El Códice no se emplea acero varylio, sino hierro de las minas del Pirineo, forjado en las fraguas de Berga, Baga, Urgel, Besalú, etc, por rudos herreros que no lanzaban hechizos sino maldiciones junto a cada martillazo en el yunque, y veían salir al mismísimo diablo en las chispas y esquirlas que el hierro incandescente soltaba entre ambas herramientas en su dura transformación en acero.
Ah, ¿por qué “y las puertas de la iglesia de Son del Pi”? Tal vez allí… Wifredo tendrá que hacer frente a las tropas de su primo Guillermo de Besalú, a las de obispo de Urgel y algunos otros nobles más, antes de poder llegar a esas puertas.
Es decir, que si te ha gustado Juego de Tronos, que ya ha terminado, por el momento, te podría resultar interesante El Códice Negro, pues seguro te gustará… historia, aventura, acción, intriga, suspense... en los Pirineos.
Etiquetas:
armengol,
berga,
besalu,
ficcion historica,
guillermo,
juego de tronos,
personajes_ficcion,
personajes_historicos,
son,
suspense,
wifredo
miércoles, 6 de marzo de 2013
García: Hermano de Ramiro, Gonzalo y Fernando; hijo de Sancho Garcés; y matador del último de "los Pelayo's"
García Sánchez III de Pamplona accedió al trono en 1035 a la muerte de su padre Sancho Garcés III El Mayor, este último también era señor de los condados de Aragón, Castilla y el Sobrarbe-Ribagorza, que fueron repartidos entre el resto de sus hijos, respectivamente para Ramiro, Fernando y Gonzalo.
Fue un rey muy guerrero, incluso más de lo habitual para su época, pues no solo guerreó contra alguno de sus hermanos para fijar unas fronteras estables en su reino, sino que al coincidir el inicio de su reinado con la desmembración del Califato de Córdoba en reinos de taifas, aprovechó la situación de ampliar sus dominios considerablemente.
Como nota “curiosa” en su amplia actividad guerrera cabe destacar su participación de la Batalla de Tamarón, más bien sus tropas, pues él no participó personalmente en auxilio de su hermano Fernando, en la que murió Bermudo III de León, quien años antes se había refugiado en su Reino de Galicia para huir del padre de Fernando y García a su entrada y conquista de León, siendo el leones el último descendiente vivo de don Pelayo.
García Sánchez III de Pamplona aparece en El Códice Negro cuando Wifredo envía a su esposa, doña Agnes, como embajadora a Navarra, para pedirle ayuda, mediante el envío de tropas a Berga, que le sirva de cobertura para poder llevar a efecto sus planes. Respuesta que espera positiva sabiendo los intentos de alianzas que está proponiendo Ramiro, ya rey de Ararón, a los señores de los condados, además de las especiales relaciones que este último mantiene con el conde-obispo de Urgel.
Doña Agnes y su escolta, ya cerca del punto señalado para su encuentro con la guardia enviada por Garcia, es atacada por una numerosa banda de salteadores de caminos, incidente que se convierte una pseudobatalla, y del que la esposa del conde de Berga, pese a tomar parte activa en la misma, sale malherida, siendo encontrada por los soldados najeritas y llevada, junto con el resto de supervivientes de la embajada, a la residencia de su rey, tal como estaba previsto.
Twittear
Fue un rey muy guerrero, incluso más de lo habitual para su época, pues no solo guerreó contra alguno de sus hermanos para fijar unas fronteras estables en su reino, sino que al coincidir el inicio de su reinado con la desmembración del Califato de Córdoba en reinos de taifas, aprovechó la situación de ampliar sus dominios considerablemente.
Como nota “curiosa” en su amplia actividad guerrera cabe destacar su participación de la Batalla de Tamarón, más bien sus tropas, pues él no participó personalmente en auxilio de su hermano Fernando, en la que murió Bermudo III de León, quien años antes se había refugiado en su Reino de Galicia para huir del padre de Fernando y García a su entrada y conquista de León, siendo el leones el último descendiente vivo de don Pelayo.
García Sánchez III de Pamplona aparece en El Códice Negro cuando Wifredo envía a su esposa, doña Agnes, como embajadora a Navarra, para pedirle ayuda, mediante el envío de tropas a Berga, que le sirva de cobertura para poder llevar a efecto sus planes. Respuesta que espera positiva sabiendo los intentos de alianzas que está proponiendo Ramiro, ya rey de Ararón, a los señores de los condados, además de las especiales relaciones que este último mantiene con el conde-obispo de Urgel.
Doña Agnes y su escolta, ya cerca del punto señalado para su encuentro con la guardia enviada por Garcia, es atacada por una numerosa banda de salteadores de caminos, incidente que se convierte una pseudobatalla, y del que la esposa del conde de Berga, pese a tomar parte activa en la misma, sale malherida, siendo encontrada por los soldados najeritas y llevada, junto con el resto de supervivientes de la embajada, a la residencia de su rey, tal como estaba previsto.
Twittear
Etiquetas:
abad oliba,
agnes,
almanzor,
aragon,
berga,
bermudo,
garcia,
leon,
najera,
pamplona,
personajes_historicos,
Ramiro_I,
sancho III el mayor,
urgell,
wifredo
sábado, 3 de noviembre de 2012
El obispo Armengol de Urgell y el puente de Bars
Cuando Wifredo emprende la marcha con su particular “fonsado” desconoce la existencia del puente de Bars, pero durante una parada en el camino, uno de sus exploradores vuelve de forma apresurada al campamento, dada la importancia de la noticia: El Obispo-Conde Armengol de Urgell ha muerto, mientras construía en puente, al norte, en la zona de Bars, para pasar a Cerdaña.
Esta noticia afianza aún más a Wifredo en la necesidad de su expedición, y disipa las dudas de quien aún albergara alguna sobre su necesidad o conveniencia, pues un puente al norte, teniendo en cuenta los caminos ya existentes, tan solo puede tener una finalidad: hacer a Berga más vulnerable. Con lo que siendo de todos conocida la tradicional política expansionista de los de Urgell, aquella construcción conlleva la necesidad inmediata de tomar las contramedidas oportunas, con lo que no parece tan descabellada la larga marcha emprendida.
Lo indicado arriba forma parte de la historia narrada en El Códice Negro, y también, en parte, más allá de la ficción histórica, de la Historia dejada por los cronistas del momento para la posteridad, pues el año 1035 fue muy prolífico en hechos relevantes para el mundo de su época, y uno de ellos fue, como ya se ha dicho, la muerte de Armengol, obispo de Urgell, durante las obras de construcción del puente de Bars, aunque según cuentan esos cronistas esta infraestructura se construía con finalidad únicamente comercial, para fomentar el tránsito entre las comarcas norteñas de Urgell y Cerdaña.
Al amparo de aquella construcción, de hace casi 1000 años, nació una población, El Pont de Bar, que se constituyo como municipio en 1970, aunque la obra que le dio nombre fue destruida por una riada en 1982.
Información sobre la imagen:
Fotografía de archivo El Pont de Bar extraída de la web:
Capítol de Germans Cavallers de Sant Ermengol
Twittear
Esta noticia afianza aún más a Wifredo en la necesidad de su expedición, y disipa las dudas de quien aún albergara alguna sobre su necesidad o conveniencia, pues un puente al norte, teniendo en cuenta los caminos ya existentes, tan solo puede tener una finalidad: hacer a Berga más vulnerable. Con lo que siendo de todos conocida la tradicional política expansionista de los de Urgell, aquella construcción conlleva la necesidad inmediata de tomar las contramedidas oportunas, con lo que no parece tan descabellada la larga marcha emprendida.
Lo indicado arriba forma parte de la historia narrada en El Códice Negro, y también, en parte, más allá de la ficción histórica, de la Historia dejada por los cronistas del momento para la posteridad, pues el año 1035 fue muy prolífico en hechos relevantes para el mundo de su época, y uno de ellos fue, como ya se ha dicho, la muerte de Armengol, obispo de Urgell, durante las obras de construcción del puente de Bars, aunque según cuentan esos cronistas esta infraestructura se construía con finalidad únicamente comercial, para fomentar el tránsito entre las comarcas norteñas de Urgell y Cerdaña.
Al amparo de aquella construcción, de hace casi 1000 años, nació una población, El Pont de Bar, que se constituyo como municipio en 1970, aunque la obra que le dio nombre fue destruida por una riada en 1982.
Información sobre la imagen:
Fotografía de archivo El Pont de Bar extraída de la web:
Capítol de Germans Cavallers de Sant Ermengol
Twittear
sábado, 12 de mayo de 2012
Oliba Cabreta y Ermengarda
Abad de los monjes de Santa María
Nieto de Wifredo el Velloso e hijo de Oliba Cabreta, fue conde Berga, Besalú y los territorios anexos a estos dos condados, aunque a principios de siglo X renunció a estas posesiones para ingresar como novicio en el monasterio benedictino de Santa Maria de Ripoll, y con ello sus tíos Wifredo y Bernardo pasaron a ser condes, el primero de Berga y el segundo de Besalú.
Fue en esta nueva dedicación donde consiguió el reconocimiento “universal”. Llego a ser abad, o abat, de Santa María y con ello también de Montserrat, de San Martín del Canigó, de San Miguel de Fluviá, de San Miguel de Cuixá, además de ser nombrando obispo de Vich, lo que le proporcionó competencias militares al encomendársele la Marca de la Segarra.
Como abad de Santa Maria de Ripoll expandió la influencia de este monasterio hasta los ya mencionados, a unos por creación directa y a otros por haber sido elegido para ostentar el poder “político” en ellos; además en Ripoll llevó a efecto las obras de ampliación más importantes que desde su creación tuvo ese monasterio, al que también dotó de una de las bibliotecas más importantes de su época.
En el contexto internacional también fue relevante la influencia del abad de Santa María de Ripoll, Oliba Cabreta y Ermengarda, al ser uno de los impulsores de las asambleas sinodales entre diócesis a ambos lados de los Pirineos; mantuvo estrechas relaciones con Sancho III de Navarra; y en cuestiones interhispánicas llegó a ser considerado como el Canciller de los Condados Catalanes, al representar a estos ante el resto de Cortes reales.
En El Códice Negro el abad Oliba aparece cuando fray Segundo envía a Leodovico a Santa María, en busca de un remedio elaborado a base de angélica, para los males que acucian a doña Àgnes. Cuando el juglar llega al monasterio desconoce que Oliba es sobrino de Wifredo, pero al saber el abad de la llegada de un mensajero de Berga decide conversar con él ampliamente mientras es preparado el remedio. Esta visita coincide con la finalización de las obras de ampliación del cenobio, que tiene lugar en 1035.
Además Oliba también aparece en El Códice Negro, de forma indirecta, referenciado en diversas conversaciones de algunos personajes, como persona relevante, y a tener en cuenta su influencia, sobre algunas de las decisiones que estos personajes pretenden adoptar.
Información de la fotografía:
La fotografía que ilustra este artículo está extraída de la entrada dedicada en Wikipedia a este personaje, el abad Oliba.
Nota. Hay autores de señalan que Wifredo y Bernardo eran hermanos mayores de Oliba, y que fueron condes cuando él renunció y paso a ser novicio de Santa María, pero esta afirmación se debería considerar como errónea, ya que teniendo en cuenta que los títulos nobiliarios, y las herencias en los condados, eran para el primogénito, él no podría haber sido conde, pues le habría correspondido al mayor de todos los hermanos. En consecuencia, al renunciar Oliba a ser conde y no haber más hermanos, el titulo volvió de nuevo a su padre y de éste pasó a sus tíos, que eran la continuidad natural de la línea de sangre.
Twittear
Fue en esta nueva dedicación donde consiguió el reconocimiento “universal”. Llego a ser abad, o abat, de Santa María y con ello también de Montserrat, de San Martín del Canigó, de San Miguel de Fluviá, de San Miguel de Cuixá, además de ser nombrando obispo de Vich, lo que le proporcionó competencias militares al encomendársele la Marca de la Segarra.
Como abad de Santa Maria de Ripoll expandió la influencia de este monasterio hasta los ya mencionados, a unos por creación directa y a otros por haber sido elegido para ostentar el poder “político” en ellos; además en Ripoll llevó a efecto las obras de ampliación más importantes que desde su creación tuvo ese monasterio, al que también dotó de una de las bibliotecas más importantes de su época.
En el contexto internacional también fue relevante la influencia del abad de Santa María de Ripoll, Oliba Cabreta y Ermengarda, al ser uno de los impulsores de las asambleas sinodales entre diócesis a ambos lados de los Pirineos; mantuvo estrechas relaciones con Sancho III de Navarra; y en cuestiones interhispánicas llegó a ser considerado como el Canciller de los Condados Catalanes, al representar a estos ante el resto de Cortes reales.
En El Códice Negro el abad Oliba aparece cuando fray Segundo envía a Leodovico a Santa María, en busca de un remedio elaborado a base de angélica, para los males que acucian a doña Àgnes. Cuando el juglar llega al monasterio desconoce que Oliba es sobrino de Wifredo, pero al saber el abad de la llegada de un mensajero de Berga decide conversar con él ampliamente mientras es preparado el remedio. Esta visita coincide con la finalización de las obras de ampliación del cenobio, que tiene lugar en 1035.
Además Oliba también aparece en El Códice Negro, de forma indirecta, referenciado en diversas conversaciones de algunos personajes, como persona relevante, y a tener en cuenta su influencia, sobre algunas de las decisiones que estos personajes pretenden adoptar.
Información de la fotografía:
La fotografía que ilustra este artículo está extraída de la entrada dedicada en Wikipedia a este personaje, el abad Oliba.
Nota. Hay autores de señalan que Wifredo y Bernardo eran hermanos mayores de Oliba, y que fueron condes cuando él renunció y paso a ser novicio de Santa María, pero esta afirmación se debería considerar como errónea, ya que teniendo en cuenta que los títulos nobiliarios, y las herencias en los condados, eran para el primogénito, él no podría haber sido conde, pues le habría correspondido al mayor de todos los hermanos. En consecuencia, al renunciar Oliba a ser conde y no haber más hermanos, el titulo volvió de nuevo a su padre y de éste pasó a sus tíos, que eran la continuidad natural de la línea de sangre.
Twittear
Etiquetas:
abad oliba,
agnes,
angelica,
berga,
bernado,
besalu,
curiosidades,
Iglesia Basilica de Santa María,
leodovico,
lugares,
oliba,
personajes_historicos,
wifredo
sábado, 18 de febrero de 2012
Las fronteras del condado de Berga en el año 1035
El año 1035 fue muy importante y simbólico para el condado de Berga, bajo el gobierno de Wifredo II, consiguió tener Marca propia, frontera directa con los territorios musulmanes del Sur, con la taifa de Saraqusta. Un gran honor para cualquier territorio cristiano de la época, estar en primera línea.
Además Berga lindaba con otros condados, al Oeste con Urgel, siendo bastante deficientes de las comunicaciones entre ambos, dada la época y la orografía, el conde-obispo Armengol II falleció, en el año 1035, cuando participaba en las obras de construcción de un puente para salvar el paso de un rio entre ambos territorios. Circunstancia que en El Códice Negro aprovecha Wifredo por la, supuesta, menor experiencia militar del sucesor de aquel.
Al Este con Besalú, esta frontera y las ambiciones de regidor, Guillermo, son uno de los ejes argumentales básicos de la trama de esta historia, dados los deseos unificados del sobrino de Wifredo, tras la partición de Cerdaña en dos condados independientes aunque no totalmente desligados, Besalú y Berga. También al Este limitaba con Vallespir, comarca cuyos nobles no recibían el nombre de ésta, sino de su plaza fuerte, Castellnou, que era la que de forma efectiva daba nombre al vizcondado, del que en aquel tiempo era titular Guillermo, conde de Besalú, conde de Ripoll, vizconde de Castellnou y señor de la Fenolleda.
Al Norte con el Reino de los Francos, en aquellos tiempos ya con la Dinastía de los Capeto al frente, aunque con un poder monárquico prácticamente irrisorio, pues con la desaparición de la Dinastía Carolingia, a la muerte de Ludovico Pío, el territorio se había fragmentado en varias regiones con casi innumerables señores feudales, que hacían al Reino de los Francos ingobernable por un solo hombre. El Reino de Borgoña al Este, los Feudos Ingleses al Oeste, y el centro la Francia occidentalis, dominios estrictos del rey según el Tratado de Verdún del 843, reducida a una estrecha franja en el centro entre todos los demás territorios, y una diversidad de territorios en mayor o menor medida leales al poder real, según el vaivén de sus intereses. Todos ellos a su vez aparecían salpicados de condados y ducados, como los de Normandía, Bretaña, Troyes, Aujon, Flandes…
Siguiendo en la vertiente norte del condado, también estaba la frontera con los condados de Conflent y el Roussillon. El primero, uno de los territorios iniciales de la Marca Hispánica, desde tiempo muy temprano estuvo vinculado, cuando no unido, a la casa de Cerdaña hasta su desaparición en el siglo XII cuando paso a ser propiedad de los condes de Barcelona y estos lo integraron en el condado del Rosellón. Para los descendientes de Oliba Cabreta siempre fue uno de sus territorios predilectos, ya se encontrara bajo el dominio de Berga o de Besalú. En el caso de los personajes históricos de El Códice Negro, Wifredo fundó en esta comarca el monasterio de San Martín de Canigó.
En cuanto al siguiente, la tercera y última frontera norteña de Berga, el Roussillon, Rosselló o Rosellón, según el nombre se le dé en francés, catalán, o castellano, el único territorio costero de los "fundacionales" de la Marca, tiempo más tarde, con Jaime I en el trono de la Corona de Aragón, formó parte, junto con Baleares, del Reino de Mallorca.
Twittear
Además Berga lindaba con otros condados, al Oeste con Urgel, siendo bastante deficientes de las comunicaciones entre ambos, dada la época y la orografía, el conde-obispo Armengol II falleció, en el año 1035, cuando participaba en las obras de construcción de un puente para salvar el paso de un rio entre ambos territorios. Circunstancia que en El Códice Negro aprovecha Wifredo por la, supuesta, menor experiencia militar del sucesor de aquel.
Al Este con Besalú, esta frontera y las ambiciones de regidor, Guillermo, son uno de los ejes argumentales básicos de la trama de esta historia, dados los deseos unificados del sobrino de Wifredo, tras la partición de Cerdaña en dos condados independientes aunque no totalmente desligados, Besalú y Berga. También al Este limitaba con Vallespir, comarca cuyos nobles no recibían el nombre de ésta, sino de su plaza fuerte, Castellnou, que era la que de forma efectiva daba nombre al vizcondado, del que en aquel tiempo era titular Guillermo, conde de Besalú, conde de Ripoll, vizconde de Castellnou y señor de la Fenolleda.
Al Norte con el Reino de los Francos, en aquellos tiempos ya con la Dinastía de los Capeto al frente, aunque con un poder monárquico prácticamente irrisorio, pues con la desaparición de la Dinastía Carolingia, a la muerte de Ludovico Pío, el territorio se había fragmentado en varias regiones con casi innumerables señores feudales, que hacían al Reino de los Francos ingobernable por un solo hombre. El Reino de Borgoña al Este, los Feudos Ingleses al Oeste, y el centro la Francia occidentalis, dominios estrictos del rey según el Tratado de Verdún del 843, reducida a una estrecha franja en el centro entre todos los demás territorios, y una diversidad de territorios en mayor o menor medida leales al poder real, según el vaivén de sus intereses. Todos ellos a su vez aparecían salpicados de condados y ducados, como los de Normandía, Bretaña, Troyes, Aujon, Flandes…
Siguiendo en la vertiente norte del condado, también estaba la frontera con los condados de Conflent y el Roussillon. El primero, uno de los territorios iniciales de la Marca Hispánica, desde tiempo muy temprano estuvo vinculado, cuando no unido, a la casa de Cerdaña hasta su desaparición en el siglo XII cuando paso a ser propiedad de los condes de Barcelona y estos lo integraron en el condado del Rosellón. Para los descendientes de Oliba Cabreta siempre fue uno de sus territorios predilectos, ya se encontrara bajo el dominio de Berga o de Besalú. En el caso de los personajes históricos de El Códice Negro, Wifredo fundó en esta comarca el monasterio de San Martín de Canigó.
En cuanto al siguiente, la tercera y última frontera norteña de Berga, el Roussillon, Rosselló o Rosellón, según el nombre se le dé en francés, catalán, o castellano, el único territorio costero de los "fundacionales" de la Marca, tiempo más tarde, con Jaime I en el trono de la Corona de Aragón, formó parte, junto con Baleares, del Reino de Mallorca.
Twittear
jueves, 16 de febrero de 2012
Fray Segundo de Ripoll
Fray Segundo había trabajado durante largos años con Oliba en la abadía de Ripoll, de ahí su apelativo, aunque originariamente era de más al norte, de una aldea próxima a Tolouse, en el Languedoc.
Sus padres tuvieron 17 hijos, de los que solo llegaron a adultos 9, él se encontraba en medio de todos, el quinto de los vivos, y con gran esfuerzo consiguió entrar en la orden benedictina, en la que tras algunos años siendo destinado de cenobio en cenobio, por la costa del Golfo de León, cuando, aún resonando los ecos apocalípticos del año 1000, fue destinado a Santa Maria de Ripoll. Siendo su gran amigo por entonces novicio en la citada abadía.
Fray Segundo con el tiempo fue tomando su oronda y amplia figura, siempre con el característico hábito marrón de su orden. Fue ordenado sacerdote poco antes de ser destinado a la capilla de San Ferrán en el castillo de las Arenas en Berga, por deseo expreso del abad.
Allí trató de ser, como se había encomendado Oliba, el guía, la ayuda, el amigo espiritual de Wifredo, para que le llevara por el buen y recto camino, ya que el sobrino de aquel, sabedor de que la partición del condado de su padre, pese a que él estaba en medio entre Berga y Besalú, había creado grandes tensiones, no quería que concluyeran en un baño de sangre entre parientes.
Fray Segundo asumió su papel, fue el párroco de San Ferrán y en consecuencia de todos los feligreses de aquella parroquia, además de aquel en particular que le fue especialmente encomendado, y pese a que intentó continuar con la tranquila y apacible vida monacal que había llevado hasta entonces, no pudo evitar verse inmerso en las distintas tribulaciones de Wifredo, doña Agnes… de Berga
Twittear
Sus padres tuvieron 17 hijos, de los que solo llegaron a adultos 9, él se encontraba en medio de todos, el quinto de los vivos, y con gran esfuerzo consiguió entrar en la orden benedictina, en la que tras algunos años siendo destinado de cenobio en cenobio, por la costa del Golfo de León, cuando, aún resonando los ecos apocalípticos del año 1000, fue destinado a Santa Maria de Ripoll. Siendo su gran amigo por entonces novicio en la citada abadía.
Fray Segundo con el tiempo fue tomando su oronda y amplia figura, siempre con el característico hábito marrón de su orden. Fue ordenado sacerdote poco antes de ser destinado a la capilla de San Ferrán en el castillo de las Arenas en Berga, por deseo expreso del abad.
Allí trató de ser, como se había encomendado Oliba, el guía, la ayuda, el amigo espiritual de Wifredo, para que le llevara por el buen y recto camino, ya que el sobrino de aquel, sabedor de que la partición del condado de su padre, pese a que él estaba en medio entre Berga y Besalú, había creado grandes tensiones, no quería que concluyeran en un baño de sangre entre parientes.
Fray Segundo asumió su papel, fue el párroco de San Ferrán y en consecuencia de todos los feligreses de aquella parroquia, además de aquel en particular que le fue especialmente encomendado, y pese a que intentó continuar con la tranquila y apacible vida monacal que había llevado hasta entonces, no pudo evitar verse inmerso en las distintas tribulaciones de Wifredo, doña Agnes… de Berga
Twittear
miércoles, 18 de enero de 2012
Guillermo I de Besalú
Conde de Besalú, hijo de Bernardo, y por tanto sobrino de Wifredo de Berga, primo del abad Oliba y nieto de Oliba Cabreta.
Considera que su única misión en la vida es la reunificación de la Casa de Cerdanya, que en aquellos tiempos, tras la incorporación de Oliba a la disciplina benedictina en el monasterio de Santa Maria de Ripoll había quedado divida, ya que correspondía su titularidad a este último, pues optó por la vida monacal, su abuelo Wifredo de Cerdanya partió sus dominios, entregando Berga a su tío Wifredo y Besalú a su padre.
Guillermo consideraba que esos dos condados eran uno solo, y que al estar divididos eran más débiles ante las ambiciones de los señores de los territorios limítrofes, mientras que unificados de nuevo serian respetados y temidos por gente como Armengol o Berenguer, condes de La Seu y Barcelona respectivamente.
Esta posición de debilidad consideraba que se veía potenciada por estar su pusilánime tío Wifredo al mando de Berga, viejo e incapaz de plantar cara a nadie, obsesionado con fundar iglesias y monasterios, en la esperanza de que esa devoción le proporcionara algún tipo de protección divina, hasta su predecible retiro en San Martín del Canigó, al ser el cenobio más beneficiado por sus favores.
La reunificación debía hacerse antes del retiro de su tío, y evitar con ello su primo Bernardo fuera nombrado Conde de Berga, pues conocidos eran sus ánimos belicosos, y de haber conflicto debería capitanearlo él con una Cerdeña unida, y no su primo con Berga sola. Temores a los que debía añadir a su tía, doña Agnés de Carcassonne, quien tampoco veía con buenos ojos sus ambiciones anexionistas.
El tiempo juega a la contra con Guillermo y Wifredo, para quien sus ánimos no son desconocidos, lo sabe.
Twittear
Considera que su única misión en la vida es la reunificación de la Casa de Cerdanya, que en aquellos tiempos, tras la incorporación de Oliba a la disciplina benedictina en el monasterio de Santa Maria de Ripoll había quedado divida, ya que correspondía su titularidad a este último, pues optó por la vida monacal, su abuelo Wifredo de Cerdanya partió sus dominios, entregando Berga a su tío Wifredo y Besalú a su padre.
Guillermo consideraba que esos dos condados eran uno solo, y que al estar divididos eran más débiles ante las ambiciones de los señores de los territorios limítrofes, mientras que unificados de nuevo serian respetados y temidos por gente como Armengol o Berenguer, condes de La Seu y Barcelona respectivamente.
Esta posición de debilidad consideraba que se veía potenciada por estar su pusilánime tío Wifredo al mando de Berga, viejo e incapaz de plantar cara a nadie, obsesionado con fundar iglesias y monasterios, en la esperanza de que esa devoción le proporcionara algún tipo de protección divina, hasta su predecible retiro en San Martín del Canigó, al ser el cenobio más beneficiado por sus favores.
La reunificación debía hacerse antes del retiro de su tío, y evitar con ello su primo Bernardo fuera nombrado Conde de Berga, pues conocidos eran sus ánimos belicosos, y de haber conflicto debería capitanearlo él con una Cerdeña unida, y no su primo con Berga sola. Temores a los que debía añadir a su tía, doña Agnés de Carcassonne, quien tampoco veía con buenos ojos sus ambiciones anexionistas.
El tiempo juega a la contra con Guillermo y Wifredo, para quien sus ánimos no son desconocidos, lo sabe.
Twittear
El Castillo de las Arenas o de Sant Ferrán
La ciudad de Berga tuvo en su momento un castillo, como prácticamente todas las poblaciones de importancia en su entorno siglos atrás, aunque poco se sabe de aquel castillo más allá de algunas pocas ruinas, en la fortaleza que siglos más tarde tomó el lugar del Castillo de la Arenas.
En un principio el castillo de Berga recibía el nombre de Castillo de las Arenas, aunque también hay fuentes que lo señalan como Castillo de Sant Ferrán, que es precisamente el nombre con el que han pasado a la posteridad los restos actuales, que lo tomaron de la capilla que había en la fortificación primigenia dedicada a este santo.
En El Códice Negro el Castillo de Sant Ferrán es de libre interpretación, sin ningún parecido con los restos arqueológicos, pues al haber sufrido tantas transformaciones durante el transcurso de los siglos difícilmente es posible imaginar su estructura o tamaño primitivo.
Es un castillo de siete torreones unidos por la muralla, con una única puerta de acceso al recinto en la ladera del montículo sobre el que se asienta y que se rienta hacia la villa de Berga. Además cuenta con una majestuosa torre del homenaje, que a su vez hace de edificio principal del conjunto, y donde se encuentran los aposentos privados del conde Wifredo y de su esposa doña Agnès, adherida a la muralla en la parte más alta de la base montañosa sobre la que se asienta.
La cara interior del perímetro amurallado, entre torreón y torreón, está ocupada con construcciones de menor nivel, dedicadas a usos diversos como cocinas, caballerizas, almacenes, fragua, aposento para la tropa, la capilla de Sant Ferrán, etc.
Un conjunto que luce esplendoroso en los días de festejos y celebraciones, con bandereas y estandartes de la casa de Cerdaña al viento, al tiempo que amenazador para el extranjero perfila su silueta sobre la villa para tranquilidad de sus vecinos, que se sienten seguros, pese a los, en ocasiones, abusos de su señor.
Nota Fotográfica. El castillo que aparece en la foto que ilustra esta entrada no es el Castillo de las Arenas o Castillo de Sant Ferrán de Berga - Barcelona, sino el Castillo de Mula - Murcia, ya que de la primera fortaleza, la que aparece en la novela, apenas quedan unos restos arqueológicos y en archivos.
Twittear
En un principio el castillo de Berga recibía el nombre de Castillo de las Arenas, aunque también hay fuentes que lo señalan como Castillo de Sant Ferrán, que es precisamente el nombre con el que han pasado a la posteridad los restos actuales, que lo tomaron de la capilla que había en la fortificación primigenia dedicada a este santo.
En El Códice Negro el Castillo de Sant Ferrán es de libre interpretación, sin ningún parecido con los restos arqueológicos, pues al haber sufrido tantas transformaciones durante el transcurso de los siglos difícilmente es posible imaginar su estructura o tamaño primitivo.
Es un castillo de siete torreones unidos por la muralla, con una única puerta de acceso al recinto en la ladera del montículo sobre el que se asienta y que se rienta hacia la villa de Berga. Además cuenta con una majestuosa torre del homenaje, que a su vez hace de edificio principal del conjunto, y donde se encuentran los aposentos privados del conde Wifredo y de su esposa doña Agnès, adherida a la muralla en la parte más alta de la base montañosa sobre la que se asienta.
La cara interior del perímetro amurallado, entre torreón y torreón, está ocupada con construcciones de menor nivel, dedicadas a usos diversos como cocinas, caballerizas, almacenes, fragua, aposento para la tropa, la capilla de Sant Ferrán, etc.
Un conjunto que luce esplendoroso en los días de festejos y celebraciones, con bandereas y estandartes de la casa de Cerdaña al viento, al tiempo que amenazador para el extranjero perfila su silueta sobre la villa para tranquilidad de sus vecinos, que se sienten seguros, pese a los, en ocasiones, abusos de su señor.
Nota Fotográfica. El castillo que aparece en la foto que ilustra esta entrada no es el Castillo de las Arenas o Castillo de Sant Ferrán de Berga - Barcelona, sino el Castillo de Mula - Murcia, ya que de la primera fortaleza, la que aparece en la novela, apenas quedan unos restos arqueológicos y en archivos.
Twittear
martes, 17 de enero de 2012
Mosser Ben Leví, el administrador del conde Wifredo II de Berga
Mosser Ben Leví, o simplemente Leví como se refiere a él todo el mundo en el castillo, ostenta la condición de ser el administrador del castillo y posesiones de Wifredo, ha llegado a este puesto tras un largo periplo al servicio de distintos señores por buena parte de Europa.
Como su hombre indica es judío, ya de avanzada edad, su pelo antaño moreno intenso ahora luce canoso, de baja estatura, amplia circunferencia y visiblemente encorvado.
Habla y escribe hebreo, latín, provenzal, griego y árabe, además se hace entender en algunas lenguas germánicas, y domina las matemáticas tanto con numeración latina como árabe.
Cualidades todas ellas, que unidas a su experiencia le convierten en la persona idónea para las funciones que desempeña. Experiencia que ha adquirido al servicio de nobles en Normandía, Lombardía, Garintia, Sajonia y el Emirato de Sicilia, además de tener familiares en casi cualquier núcleo importante político o comercial de Europa.
Aunque debido a una serie de controvertidas vicisitudes con su último señor, un noble borgoñón, y los intereses del judío con su única hija de entre nueve hermanos varones, tuvo que desaparecer ultramontes con tal de no ser encontrado y conservar la vida.
Desde entonces, hace ya más de quince años, está al servicio de Wifredo de Berga, siendo la persona en quien deposita toda su confianza para los asuntos económico-administrativos.
Twittear
Como su hombre indica es judío, ya de avanzada edad, su pelo antaño moreno intenso ahora luce canoso, de baja estatura, amplia circunferencia y visiblemente encorvado.
Habla y escribe hebreo, latín, provenzal, griego y árabe, además se hace entender en algunas lenguas germánicas, y domina las matemáticas tanto con numeración latina como árabe.
Cualidades todas ellas, que unidas a su experiencia le convierten en la persona idónea para las funciones que desempeña. Experiencia que ha adquirido al servicio de nobles en Normandía, Lombardía, Garintia, Sajonia y el Emirato de Sicilia, además de tener familiares en casi cualquier núcleo importante político o comercial de Europa.
Aunque debido a una serie de controvertidas vicisitudes con su último señor, un noble borgoñón, y los intereses del judío con su única hija de entre nueve hermanos varones, tuvo que desaparecer ultramontes con tal de no ser encontrado y conservar la vida.
Desde entonces, hace ya más de quince años, está al servicio de Wifredo de Berga, siendo la persona en quien deposita toda su confianza para los asuntos económico-administrativos.
Twittear
lunes, 16 de enero de 2012
Wifredo de Berga
Wifredo de Berga fue conde de esta localidad hasta el año 1035, año en el que se retiró al monasterio de San Martín del Canigó, que años antes había fundado él mismo.
Su gobierno del condado de Berga fue algo conflictivo y difícil, ya que sus relaciones con sus distintos vecinos nunca fueron fáciles, aunque consiguió acuerdo de paz con los condes de Barcelona, Urgel y Besalú. Siendo estas difíciles relaciones debido a que el primero era la potencia hegemónica en los condados de la Marca Hispánica, con el segundo por ser la potencia local que unía una misma figura a conde y obispo, y con el tercer condado por cuestiones familiares, al ser el conde Guillermo su sobrino y antes que el Bernardo su hermano.
Entre sus actividades, además de la guerra, mediante la que consiguió que el Condado de Berga tuviera Marca, esto es, consiguiera frontera directa con los territorios musulmanes. También tuvo una intensa actividad fundando monasterios y ordenando la construcción de iglesias.
Le sucedió como conde de Berga su hijo Bernardo, falleciendo Wifredo en su lugar del retiro en 1050.
Twittear
Su gobierno del condado de Berga fue algo conflictivo y difícil, ya que sus relaciones con sus distintos vecinos nunca fueron fáciles, aunque consiguió acuerdo de paz con los condes de Barcelona, Urgel y Besalú. Siendo estas difíciles relaciones debido a que el primero era la potencia hegemónica en los condados de la Marca Hispánica, con el segundo por ser la potencia local que unía una misma figura a conde y obispo, y con el tercer condado por cuestiones familiares, al ser el conde Guillermo su sobrino y antes que el Bernardo su hermano.
Entre sus actividades, además de la guerra, mediante la que consiguió que el Condado de Berga tuviera Marca, esto es, consiguiera frontera directa con los territorios musulmanes. También tuvo una intensa actividad fundando monasterios y ordenando la construcción de iglesias.
Le sucedió como conde de Berga su hijo Bernardo, falleciendo Wifredo en su lugar del retiro en 1050.
Twittear
Suscribirse a:
Entradas (Atom)