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martes, 9 de mayo de 2023

Las Armas de la Luz – Una grata sorpresa

Las Armas de la Luz de Jesús Sánchez Adalid, me no han regalado y cuando abrí la tapa… los pelos como escarpias. Lo primero que veo es ¡un mapa de los Condados Catalanes en el Siglo X! ¡Dios Mio!!!

Este texto no es una crítica a la novela de Jesús Sánchez Adalid, uno de los maestros de la novela histórica. ¡¡Dios me libre!! Es simplemente un comentario a la sorpresa y la casualidad. Sorpresa por el contenido de la novela, y causalidad por lo mismo.

Las Armas de la Luz se desarrolla, como ya he dicho, en los Condados Catalanes, comienza en el Siglo X y finaliza en el XI, y El Códice Negro se desarrolla, también, en los Condados Catalanes en el Siglo XI, tan solo 17 años separan el final y el principio de ambas historias, ya que la de Adalid va del año 996 al año 1018, y El Códice Negro transcurre durante el año 1035.

Otro punto en común son algunos personajes de aquella época, como el abad Oliva, el conde-obispo Armengol de Urgel o el conde Wilfredo de Berga, entre otros, algunos en El Códice son personajes en sí, mientras que a otros se hace mención por su relevancia, influencia o hechos, aunque ya fallecidos.

...y por supuesto, como no podría ser de otra manera viendo el mapa inicial, hay lugares comunes por los que transcurren ambas las historias, tal como Urgel, Besalú, Berga, Santa María de Ripoll o San Martín de Canigó, entre otros.

Como ya quedó dicho, este texto no es una crítica, ni tampoco se va a comentar nada sobre el contenido de Las Armas de la Luz, hay que leerlo. Es tan solo un comentario por la grata sorpresa que me ha supuesto. Las Armas de la Luz y El Códice Negro son historias diferentes, con tramas diferentes, con etilos narrativos diferentes, aunque coinciden en lo ya expuesto.

Solo queda desear que disfrutes de ambas historias....


lunes, 18 de noviembre de 2019

Lamento de Viuda y las puertas de la iglesia de Son del Pi

Del acero valyrio a las herrerías de los Pirineos

Nos cuenta la historia que desde tiempos inmemoriales la Casa Stark tuvo un gran espadón forjado con acero valyrio: Hielo, era su hombre. Los tiempos y las circunstancias fueron cambiando, y con ello Hielo fue de nuevo fundido bajo las diestras manos de Tobho Mott, quien además empleo numerosos hechizos en el forjado con su acero de dos nuevas espadas de menor tamaño. De la fundición de Hielo surgieron Guardajuramentos y Lamento de Viuda.

Las dos idénticas, gemelas, las dos con grabados helicoidales en su hoja en color rojo y negro, con una funda en la que se emplearon materiales como madera de cerezo, cuero, oro y rubíes. Haciendo que su presencia nunca pasara desapercibida, indistintamente de quien fuera su portador.

En el caso particular de Lamento de Viuda, se encontraba en poder de Lord Tywin Lannister, quien se la entregó a su nieto, rey Joffrey I, como regalo de bodas.

Tras la batalla de los Lannister contra Altojardín, Lamento de Viuda vuele a parecer, va al cinto del vencedor, Jaime Lannister. Olenna recibe de él la confirmación que la derrota de sus tropas, con lo cual ella sabe que su tiempo ha terminado, pero le queda la duda de como decidirá Jaime Lanister matarla, haciendo mención expresa a la espada y al rey Joffrey. Éste le ofrece un bebedizo en una copa de vino, y le confirma que el fin será rápido e indoloro, tras lo cual ella le revela un turbio y doloroso secreto…

Forjando entre maldiciones, junto a cada martillazo en el yunque, veían salir al mismísimo diablo

Es obvio que los párrafos anteriores corresponden a Juego de Tronos, entonces ¿por qué están aquí?

Es cierto que Juego de Tronos y El Códice Negro son muy diferentes, pero en ambos hay espadas, espadas ilustres, aunque en las de El Códice no se emplea acero varylio, sino hierro de las minas del Pirineo, forjado en las fraguas de Berga, Baga, Urgel, Besalú, etc, por rudos herreros que no lanzaban hechizos sino maldiciones junto a cada martillazo en el yunque, y veían salir al mismísimo diablo en las chispas y esquirlas que el hierro incandescente soltaba entre ambas herramientas en su dura transformación en acero.

Ah, ¿por qué “y las puertas de la iglesia de Son del Pi”? Tal vez allí… Wifredo tendrá que hacer frente a las tropas de su primo Guillermo de Besalú, a las de obispo de Urgel y algunos otros nobles más, antes de poder llegar a esas puertas.

Es decir, que si te ha gustado Juego de Tronos, que ya ha terminado, por el momento, te podría resultar interesante El Códice Negro, pues seguro te gustará… historia, aventura, acción, intriga, suspense... en los Pirineos.


sábado, 12 de mayo de 2012

Oliba Cabreta y Ermengarda
Abad de los monjes de Santa María


Nieto de Wifredo el Velloso e hijo de Oliba Cabreta, fue conde Berga, Besalú y los territorios anexos a estos dos condados, aunque a principios de siglo X renunció a estas posesiones para ingresar como novicio en el monasterio benedictino de Santa Maria de Ripoll, y con ello sus tíos Wifredo y Bernardo pasaron a ser condes, el primero de Berga y el segundo de Besalú.

Fue en esta nueva dedicación donde consiguió el reconocimiento “universal”. Llego a ser abad, o abat, de Santa María y con ello también de Montserrat, de San Martín del Canigó, de San Miguel de Fluviá, de San Miguel de Cuixá, además de ser nombrando obispo de Vich, lo que le proporcionó competencias militares al encomendársele la Marca de la Segarra.

Como abad de Santa Maria de Ripoll expandió la influencia de este monasterio hasta los ya mencionados, a unos por creación directa y a otros por haber sido elegido para ostentar el poder “político” en ellos; además en Ripoll llevó a efecto las obras de ampliación más importantes que desde su creación tuvo ese monasterio, al que también dotó de una de las bibliotecas más importantes de su época.

En el contexto internacional también fue relevante la influencia del abad de Santa María de Ripoll, Oliba Cabreta y Ermengarda, al ser uno de los impulsores de las asambleas sinodales entre diócesis a ambos lados de los Pirineos; mantuvo estrechas relaciones con Sancho III de Navarra; y en cuestiones interhispánicas llegó a ser considerado como el Canciller de los Condados Catalanes, al representar a estos ante el resto de Cortes reales.

En El Códice Negro el abad Oliba aparece cuando fray Segundo envía a Leodovico a Santa María, en busca de un remedio elaborado a base de angélica, para los males que acucian a doña Àgnes. Cuando el juglar llega al monasterio desconoce que Oliba es sobrino de Wifredo, pero al saber el abad de la llegada de un mensajero de Berga decide conversar con él ampliamente mientras es preparado el remedio. Esta visita coincide con la finalización de las obras de ampliación del cenobio, que tiene lugar en 1035.

Además Oliba también aparece en El Códice Negro, de forma indirecta, referenciado en diversas conversaciones de algunos personajes, como persona relevante, y a tener en cuenta su influencia, sobre algunas de las decisiones que estos personajes pretenden adoptar.


Información de la fotografía:
La fotografía que ilustra este artículo está extraída de la entrada dedicada en Wikipedia a este personaje, el abad Oliba.


Nota. Hay autores de señalan que Wifredo y Bernardo eran hermanos mayores de Oliba, y que fueron condes cuando él renunció y paso a ser novicio de Santa María, pero esta afirmación se debería considerar como errónea, ya que teniendo en cuenta que los títulos nobiliarios, y las herencias en los condados, eran para el primogénito, él no podría haber sido conde, pues le habría correspondido al mayor de todos los hermanos. En consecuencia, al renunciar Oliba a ser conde y no haber más hermanos, el titulo volvió de nuevo a su padre y de éste pasó a sus tíos, que eran la continuidad natural de la línea de sangre.



domingo, 4 de marzo de 2012

La Judería de Besalú. El Call de l’Garrotxa

Besalú es otra ciudad con un barrio judío, o Call, bien conservado. Éste discurre por un costado la ciudad hacía puente, quedando según se va a hacia éste a la izquierda del rio que le sirva de limite por la derecha.

La presencia de judíos se remonta a mediados del siglo IX, aunque no es hasta media del siglo XIII cuando se puede considerar que existe un barrio como tal, pues es en esta época cuando se consigue documentar una sinagoga en la ciudad de Besalú, de la que a día de hoy se conservan vestigios arqueológicos. Constituyendo formalmente el barrio como tal, debido a la construcción de viviendas en torno a ella.

Además de los restos de la sinagoga, en la ciudad se conserva el clásico entramado de calles estrechas y serpenteantes que caracterizan su distribución urbana, también el denominado Miqvé, edificio-estancia dedicado a baños de purificación por diversas circunstancias o por determinados rituales, que se encuentra en un buen estado de conservación. Como sucede en muchas ocasiones, su hallazgo se debió a una casualidad mientras se realizar tareas de mantenimiento en el terreno que se encontraba sobre él, siendo hasta entonces desconocido.

El Call, o barrio judío cerrado entorno a la sinagoga, no existió en Besalú hasta mediados del siglo XV. Previo a su delimitación buena parte de la población judía se marchó a zonas de la costa. Una vez constituido quedó una situación más o menos estable hasta que años más tarde se decreto por los Reyes Católicos su expulsión definitiva de la Península.

En El Códice Negro no aparece de forma directa el Call de Besalú, ya que la historia transcurre principalmente en Berga y Girona. En la primera el administrador del señor feudal es un judío, dada la falta de instrucción en letras y números del conde, además de su falta de interés por los mismos. Mientras que en caso de Girona, una parte de la investigación de Raquel Imbernón discurre por su judería.

Pese a ello, dada la importancia histórico-artística de la Judería de Besalú y con la excusa de que uno de los personajes principales de El Códice Negro es Guillermo, conde de esta ciudad, se incluye esta reseña.

Más datos sobre la cultura judaica en Besalú:



miércoles, 18 de enero de 2012

Guillermo I de Besalú

Conde de Besalú, hijo de Bernardo, y por tanto sobrino de Wifredo de Berga, primo del abad Oliba y nieto de Oliba Cabreta.

Considera que su única misión en la vida es la reunificación de la Casa de Cerdanya, que en aquellos tiempos, tras la incorporación de Oliba a la disciplina benedictina en el monasterio de Santa Maria de Ripoll había quedado divida, ya que correspondía su titularidad a este último, pues optó por la vida monacal, su abuelo Wifredo de Cerdanya partió sus dominios, entregando Berga a su tío Wifredo y Besalú a su padre.

Guillermo consideraba que esos dos condados eran uno solo, y que al estar divididos eran más débiles ante las ambiciones de los señores de los territorios limítrofes, mientras que unificados de nuevo serian respetados y temidos por gente como Armengol o Berenguer, condes de La Seu y Barcelona respectivamente.

Esta posición de debilidad consideraba que se veía potenciada por estar su pusilánime tío Wifredo al mando de Berga, viejo e incapaz de plantar cara a nadie, obsesionado con fundar iglesias y monasterios, en la esperanza de que esa devoción le proporcionara algún tipo de protección divina, hasta su predecible retiro en San Martín del Canigó, al ser el cenobio más beneficiado por sus favores.

La reunificación debía hacerse antes del retiro de su tío, y evitar con ello su primo Bernardo fuera nombrado Conde de Berga, pues conocidos eran sus ánimos belicosos, y de haber conflicto debería capitanearlo él con una Cerdeña unida, y no su primo con Berga sola. Temores a los que debía añadir a su tía, doña Agnés de Carcassonne, quien tampoco veía con buenos ojos sus ambiciones anexionistas.

El tiempo juega a la contra con Guillermo y Wifredo, para quien sus ánimos no son desconocidos, lo sabe.



lunes, 16 de enero de 2012

Wifredo de Berga

Wifredo de Berga fue conde de esta localidad hasta el año 1035, año en el que se retiró al monasterio de San Martín del Canigó, que años antes había fundado él mismo.

Su gobierno del condado de Berga fue algo conflictivo y difícil, ya que sus relaciones con sus distintos vecinos nunca fueron fáciles, aunque consiguió acuerdo de paz con los condes de Barcelona, Urgel y Besalú. Siendo estas difíciles relaciones debido a que el primero era la potencia hegemónica en los condados de la Marca Hispánica, con el segundo por ser la potencia local que unía una misma figura a conde y obispo, y con el tercer condado por cuestiones familiares, al ser el conde Guillermo su sobrino y antes que el Bernardo su hermano.

Entre sus actividades, además de la guerra, mediante la que consiguió que el Condado de Berga tuviera Marca, esto es, consiguiera frontera directa con los territorios musulmanes. También tuvo una intensa actividad fundando monasterios y ordenando la construcción de iglesias.

Le sucedió como conde de Berga su hijo Bernardo, falleciendo Wifredo en su lugar del retiro en 1050.