martes, 6 de noviembre de 2012

Sancho, rey de Navarra y abuelo de los reinos de Aragón y Castilla

Aunque en los libros aparece como Sancho III El Mayor y también es conocido como Imperator totius Hispaniae, dada la extensión de sus posesiones, pues fue rey de Navarra, aunque en su tiempo aún no la llamaba así, y los condados de Aragón, La Ribagorza y El Sobrarbe eran suyos, y también Castilla que por entonces era condado y no reino, y por supuesto León, pero no al completo.

Tan solo escapaban a su poder los territorios musulmanes pendientes de conquista, el reino de Galicia, donde se había refugiado el rey Bermudo de León, y los Condados Catalanes, que aunque no le pertenecían, es más, eran independientes, tampoco es que tuvieran mucho interés en “toserle”, por lo que pudiera pasar.

Como buen rey de la época que se preciase, tenía una buena camada de hijos, Alfonso, García, Gonzalo y Ramiro. Siendo por ese orden, a su muerte, el primero coronó como rey de Castilla, y así nació el reino y desapareció el condado, mientras que por su parte García fue rey de Navarra (que seguía sin llamarse así), saltamos al siguiente en reinar que fue Ramiro, el primero de los de Aragón pues con él se dio por finalizado el condado, y por último Gonzalo que no fue rey sino conde de La Ribagorza y El Sobrarbe al tiempo que aliado-vasallo del recién proclamado aragonés.

Murió un rey y nacieron dos nuevos reinos, aunque León se le escapó de la familia, pues nada más hubo sabido de su fallecimiento, Bermudo, el tercero y también último de los de Asturias, y sus huestes volvieron a tomar el control de todo el reino del purpureo felino pasante, pero esta ya es otra historia.

La historia que interesa para este artículo es porqué Santo III El Mayor aparece en El Códice Negro, y este motivo no es otro que el año 1035, muy prolífico en hechos relevantes para el mundo de su época, y uno de ellos fue, como ya se ha dicho, la muerte de este rey. Con ello sus hijos buscaron apoyos entre los señores de los territorios próximos una vez fueron coronados reyes.

En este sentido el ya Ramiro I de Aragón envía una embajada a los Condados Catalanes con el fin de recabar apoyos para su causa, a quienes pide vasallaje a cambio de protección. El embajador es recibido por Wifredo en Berga quien no acepta lo ofrecido, y también se entrevista con Guillermo de Besalú para hacerle la misma propuesta, quien además de darle idéntica respuesta que su tío, le auguró que nadie en los Condados la aceptará.

Aunque hay que recordar, pese a que en El Códice Negro no aparece pues no tiene lugar, que Ramiro I sí contó, históricamente, con apoyos en los Condados Catalanes, concretamente Armengol de Urgell, que no fue vasallo, como se propone en la novela, sino aliado, pues además en aquel tiempo este último era tan poderoso, o incluso más si cabe, que el propio Aragón, recién nacido como reino. Culminado esta colaboración con una unión familiar, al desposar su hija Sancha con el propio Armengol y su hijo Sancho Ramírez con la hija de aquel. Aunque lo que realmente hizo que su reino fructificara fue su matrimonio con la hija de Bernardo Roger de Foix, una de las casas condales más poderosas de la época, y antagonista, junto con Urgell, de la de Barcelona, que era considera como un riesgo, para ambos, tanto por el nuevo rey como por su yerno y obispo.


Información sobre la imagen:
Escudo de los reyes de Navarra, y por lo tanto del reino, hasta de batalla de Las Navas de Tolosa en 1212, tras la cual, y por mediación de la portentosa actuación del rey Sancho VII, se incorporaron al escudo las cadenas de Muhámmad al-Násir “El Miramamolín”, que desde entonces luce.



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