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jueves, 30 de enero de 2025

diccionario ideológico de la lengua española de julio casares de la real academia española: mi última adquisición


Pues sí, una joya de papel, el Diccionario Ideológico de la Lengua Española de Julio Casares de la Real Academia Española, por supuesto de una librería “de viejo”, es usado, este libro ya no está disponible nuevo, aunque teniendo en cuenta su contenido es una cuestión indiferente.

Sí, ya sé su contenido puede ser una cuestión relativa cuando, posiblemente todo su contenido, se le puede preguntar el “sacrosanto” buscador, o también a alguno de los pujantes sistemas de inteligencia artificial, pero, pero, pero, pero… ¿Estamos locos? Sí, toda esa tecnología será muy rápida, accesible y hasta dará mogollón de ejemplos, pero cuando se está escribiendo o revisando/corrigiendo y surge una duda no hay emergencia, sino que se tiene que continuar con el valor del entorno en el que se está trabando, y eso lo da un libro.

Los buenos libros de consulta podrán ser superados, en una gran cantidad de ellos ya ha ocurrido, por las soluciones tecnológicas, pero también hay libros a los que no hay que desdeñar, despreciar o deshechar al existir exista la opción tecnológica, y en ello estoy.

Así que tal como se escribe en su propia tapa “diccionario ideológico de la lengua española de julio casares de la real academia española”, mi nueva joya de papel.


domingo, 16 de septiembre de 2012

Del catalán Boira | Boria en murciano
La “i” de la cuestión

La “i” es una letrica muy de moda últimamente pues casi todo lo tecnológico, para identificarse como tal al instante, lleva antes de la palabra en cuestión una “i” y en algunas ocasiones una “e”. Pero la importancia de la modesta “i” latina viene de antiguo, haciendo con su sola presencia que palabras que hacen referencia a idéntico concepto parezcan distintas.

Ese es el caso de la niebla, no de la organización esotérico-secreta de que se supone fue miembro Julio Verne a mediados del siglo XIX, sino de la niebla como tal, la que forman las nubes cuando les da por arribarse demasiado a tierra, es decir, nubes bajas.

Bien, este fenómeno meteorológico recibe una gran diversidad de nombres según la zona, pero tratándose de un blog sobre El Códice Negro, la mención será a las dos formas con las que aparece en la historia, además de cómo niebla o bruma: Boira y Boria. Nótese que tan solo la “i” cambia de lugar en una y otra palabra.

Boira, es el término catalán para referirse a la niebla.

Mientras que en la ya, casi, extinta Lengua de Murcia a este fenómeno se hace referencia con el término Boria.


Información de la imagen:
El Río Segura a su paso por Murcia, con el Puente de los Peligros al fondo
y una tupida boria.
Fotografía extraída de la web Tiempo.com



sábado, 15 de septiembre de 2012

Los idiomas-lenguas de El Códice Negro

La historia está escrita íntegramente en castellano, pero teniendo muy presente que se desarrolla en el siglo XI en una zona de frontera, y que los personajes son de muy distintas procedencias, tanto los actualices como los del mencionado siglo.

Consecuencia de ello, aparecen términos de latín, que no han sido traducidos, unos porque no es preciso, y otros porque los personajes en su conversación explican que es o a que se refiere el termino en cuestión. También está presente esta lengua en los aspectos religiosos.

En el caso del catalán también está presente, mediante en nombre de personas o lugares, principalmente, que no han sido traducidos, por ser en la mayoría de los casos de conocimiento común y cotidiano, además de ayudar a situar más adecuadamente el relato.

Murcianismos, también están presentes al ser parte de los personajes de esta procedencia, de forma que su habla quedé más natural dentro del contexto.

Términos en francés, en esta época a los Condados Catalanes se les seguía considerado la Marca Hispánica, además de tener grandes sinergias con Occitania y en particular con el Languedoc, lo que hace que las referencias a la lengua de los francos sea una constante, además de al provenzal.

Por supuesto no podían faltar términos árabes, eran la frontera Sur y en consecuencia su influencia también aparece en el texto. Al igual que algún otro en navarro, da la embajada de Ramiro a los condados y de Wifredo a Olite.

Pese a todo ello, no es preciso leer El Códice Negro con los diccionarios en la mano, pues todos estos términos quedan claros por el contexto en que se emplean, porque los explica el narrador, o porque son detallados por los personajes. Con lo que, además, no son necesarias notas aclaratorias a pie de página.


Información de la imagen:
Fotografía del Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, en 2 volúmenes
Extraido de la web Poemas para el Alma