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lunes, 18 de noviembre de 2019

Lamento de Viuda y las puertas de la iglesia de Son del Pi

Del acero valyrio a las herrerías de los Pirineos

Nos cuenta la historia que desde tiempos inmemoriales la Casa Stark tuvo un gran espadón forjado con acero valyrio: Hielo, era su hombre. Los tiempos y las circunstancias fueron cambiando, y con ello Hielo fue de nuevo fundido bajo las diestras manos de Tobho Mott, quien además empleo numerosos hechizos en el forjado con su acero de dos nuevas espadas de menor tamaño. De la fundición de Hielo surgieron Guardajuramentos y Lamento de Viuda.

Las dos idénticas, gemelas, las dos con grabados helicoidales en su hoja en color rojo y negro, con una funda en la que se emplearon materiales como madera de cerezo, cuero, oro y rubíes. Haciendo que su presencia nunca pasara desapercibida, indistintamente de quien fuera su portador.

En el caso particular de Lamento de Viuda, se encontraba en poder de Lord Tywin Lannister, quien se la entregó a su nieto, rey Joffrey I, como regalo de bodas.

Tras la batalla de los Lannister contra Altojardín, Lamento de Viuda vuele a parecer, va al cinto del vencedor, Jaime Lannister. Olenna recibe de él la confirmación que la derrota de sus tropas, con lo cual ella sabe que su tiempo ha terminado, pero le queda la duda de como decidirá Jaime Lanister matarla, haciendo mención expresa a la espada y al rey Joffrey. Éste le ofrece un bebedizo en una copa de vino, y le confirma que el fin será rápido e indoloro, tras lo cual ella le revela un turbio y doloroso secreto…

Forjando entre maldiciones, junto a cada martillazo en el yunque, veían salir al mismísimo diablo

Es obvio que los párrafos anteriores corresponden a Juego de Tronos, entonces ¿por qué están aquí?

Es cierto que Juego de Tronos y El Códice Negro son muy diferentes, pero en ambos hay espadas, espadas ilustres, aunque en las de El Códice no se emplea acero varylio, sino hierro de las minas del Pirineo, forjado en las fraguas de Berga, Baga, Urgel, Besalú, etc, por rudos herreros que no lanzaban hechizos sino maldiciones junto a cada martillazo en el yunque, y veían salir al mismísimo diablo en las chispas y esquirlas que el hierro incandescente soltaba entre ambas herramientas en su dura transformación en acero.

Ah, ¿por qué “y las puertas de la iglesia de Son del Pi”? Tal vez allí… Wifredo tendrá que hacer frente a las tropas de su primo Guillermo de Besalú, a las de obispo de Urgel y algunos otros nobles más, antes de poder llegar a esas puertas.

Es decir, que si te ha gustado Juego de Tronos, que ya ha terminado, por el momento, te podría resultar interesante El Códice Negro, pues seguro te gustará… historia, aventura, acción, intriga, suspense... en los Pirineos.


lunes, 11 de abril de 2016

Las maldiciones del Códice

4 maleficios para 4 personajes

En la historia de El Códice Negro, entre otras cuestiones, hay 4 maldiciones sobre sendos personales, a saber Leodovico, el conde Wifredo y fray Biel de Berga, que tienen una gran influencia sobre el desarrollo de los acontecimientos, como se verá a continuación:

En el caso de Leodovico, éste es conocedor de un gran secreto, que no debe revelar, y mucho menos a la persona equivocada, pero con el paso de los días en el castillo del conde, se decide, erróneamente, a hacerle sabedor del mismo. Lo que hace que esa maldición tenga lugar sobre el juglar.

La 2ª maldición que se cuenta en el Códice es la del conde Wilfredo de Berga, quien tratando de conseguir lo desvelado por Leodovico, perpetra una serie de hechos que le hacen merecedor de esta nueva desgracia cuasi eterna.

Biel de Berga es el último de los personajes citados al principio, y el autor de El Códice Negro, que es escrito para que lo ocurrido en Son del Pi nunca quede en el olvido. La maldición cae sobre él cuando en una visita de doña Agnes, esposa y viuda de Wilfredo, a la abadía de Santa Maria de Ripoll, se le presenta el libro escrito por el fraile que fue el lugarteniente de su marido, y aquella tras leerlo le maldice.

La 4ª maldición recae sobre un personaje no comentado arriba, Xavier Ribas, y en este caso está proclamada en el propio texto escrito por el fraile, de ahí que las páginas del libro fueran negras, y solo en determinadas circunstancias se aclararan para dejar ver su texto.


Nota: La imagen ha sido extraída de la web http://conceptodefinicion.de de su articulo sobre la definición de Maldición.



domingo, 25 de octubre de 2015

El libro de cantos de la abadía de San Benedicto del pueblo de Bura: Carmina Burana

Sátira y crítica de los clérigos de vida licenciosa

Entre los distintos códices si uno destaca, sobre todo por su nombre, gracias al compositor Carl Olff, el Camina Burana por la composición sinfónica homónima, y muy especialmente por el fragmento O Fortuna. Aunque este texto es mucho más que una buena banda sonora para anuncios espectaculares de TV o películas de ambientación medieval.

Este manuscrito es un conjunto canciones y cantos goliardos, que fueron escritos entre los siglo XII y XIII en diversas zonas de Europa central como Austria, Baviera y limítrofes en Francia y Chequia, que fueron unificados en un solo volumen a mediados del siglo XIII. Sumando un total de 300 rimas, la mayor parte escritas en latín y el resto en lengua locales.

El texto fue encontrado en 1803 en Benediktbeuerno, o abadía benedictina de Bura, por Johann Christoph von Aretin, y actualmente se encuentra en Múnich, en la Biblioteca Estatal de Baviera, pero no fue hasta el siglo XX cuando se dio a conocer de forma masiva, con la composición del mismo nombre realizada por Carl Orff, entre 1935 y 1936, para la que emplea como base algunos textos medievales.

Añadir que los cantos goliardos o de clérigos vagabundos, de vida licenciosa e irregular, que no estaban bien vistos por la jerarquía eclesial, y en este sentido la literatura y poesía que lleva este nombre, o hace referencia a los mismos, es de tipo satírico y crítico hacia la sociedad, el poder y la iglesia, ambientada en escenarios nada monacales como tabernas, compañía femenina, jugadores de lo más variopinto, etc. Lo que en el caso particular de España devino de la tuna.

El Códice Negro tiene en común con el Camina Burana que también fue escrito en una abadía benedictina, y por lo tanto podría haberse llamado “El libro de los hechos del conde Wilfredo de la abadía benedictina de Santa María del pueblo de Ripoll: El Códice Negro


miércoles, 6 de marzo de 2013

García: Hermano de Ramiro, Gonzalo y Fernando; hijo de Sancho Garcés; y matador del último de "los Pelayo's"

García Sánchez III de Pamplona accedió al trono en 1035 a la muerte de su padre Sancho Garcés III El Mayor, este último también era señor de los condados de Aragón, Castilla y el Sobrarbe-Ribagorza, que fueron repartidos entre el resto de sus hijos, respectivamente para Ramiro, Fernando y Gonzalo.

Fue un rey muy guerrero, incluso más de lo habitual para su época, pues no solo guerreó contra alguno de sus hermanos para fijar unas fronteras estables en su reino, sino que al coincidir el inicio de su reinado con la desmembración del Califato de Córdoba en reinos de taifas, aprovechó la situación de ampliar sus dominios considerablemente.

Como nota “curiosa” en su amplia actividad guerrera cabe destacar su participación de la Batalla de Tamarón, más bien sus tropas, pues él no participó personalmente en auxilio de su hermano Fernando, en la que murió Bermudo III de León, quien años antes se había refugiado en su Reino de Galicia para huir del padre de Fernando y García a su entrada y conquista de León, siendo el leones el último descendiente vivo de don Pelayo.

García Sánchez III de Pamplona aparece en El Códice Negro cuando Wifredo envía a su esposa, doña Agnes, como embajadora a Navarra, para pedirle ayuda, mediante el envío de tropas a Berga, que le sirva de cobertura para poder llevar a efecto sus planes. Respuesta que espera positiva sabiendo los intentos de alianzas que está proponiendo Ramiro, ya rey de Ararón, a los señores de los condados, además de las especiales relaciones que este último mantiene con el conde-obispo de Urgel.

Doña Agnes y su escolta, ya cerca del punto señalado para su encuentro con la guardia enviada por Garcia, es atacada por una numerosa banda de salteadores de caminos, incidente que se convierte una pseudobatalla, y del que la esposa del conde de Berga, pese a tomar parte activa en la misma, sale malherida, siendo encontrada por los soldados najeritas y llevada, junto con el resto de supervivientes de la embajada, a la residencia de su rey, tal como estaba previsto.



jueves, 8 de noviembre de 2012

Los Fonsados: Una aportación de Alfonso II de Asturias al Arte de la Guerra

El fonsado era la movilización general de toda la población de un reino, o territorio, para involucrarse en la preparación de una campaña militar, normalmente ofensiva. Esta participación podía ser preparando equipo para las huestes, combatiendo como caballero, facilitando bienes o provisiones, poniendo sus capacidades como artesano al servicio de la causa, acompañando a la tropa en sus desplazamientos para lo que hiciera falta, siendo soldado…

El fonsado recibe su nombre del primer rey que hizo este tipo de movilización general de la población, Alfonso II de León, aunque por la época en la que reino, del 791 al 842, más bien habría que decir de Asturias, aunque como ya se sabe el Reino de Asturias al crecer se convirtió en el de León, y por otra parte salvo Asturias todo lo demás tierra conquistada.

También existió una figura llamada “fonsadera”, pues como en toda imposición al pueblo siempre hay una fórmula para ser eximido de la misma cuando uno es “pueblo” pero solo un poco, sin excederse, ya que se trataba de un pago que la gente con posibles podía hacer al rey para no acudir a la guerra en el llamamiento del fonsado.

En El Códice Negro aparece el fonsado al hacer mención al llamamiento general que Wifredo hace a todas las gentes del Condado de Berga para preparar su expedición, pues el terminó ya existía al haber sido empleado por Alfonso II más de 200 años antes, y haberse extendido por los territorios cristianos, al ser León una las potencias hegemónicas del momento, como un sinónimo de reclutamiento.


Información de la imagen:
Estatua de Alfonso II de Asturias El Casto, extraída de la web TonadAstur : Reino de Asturias



martes, 23 de octubre de 2012

San Miguel de Cuixá: un coenobĭum en la cuna de Wifredo el Velloso


Wifredo el Velloso (Guifré el Pilós en catalán) y San Miguel de la Cuixá (en catalán Sant Miquel de Cuixà) ¿una extraña pareja? Tal vez, a día de hoy solo tienen en común la piedra, en la que está construido uno y con la que se esculpen las estatuas que representan al otro, pero en su momento no fue así.



Este monasterio se encuentra en la localidad de Prada de Conflent, actualmente en Francia pero que durante siglos se incluyó en los territorios de la Casa de Cerdaña, como capital del condado de Conflent. San Miguel de la Cuixá se construyó, entorno al siglo IX, como cenobio dependiente de la abadía de San Andrés de Eixalada, que se encontraba en la misma comarca.

Por su parte Wifredo el Velloso, además de su principal logro, ser el primer conde pseudoindependiente de la Marca Hispánica, fue el noble que acogió bajo su protección a este monasterio y con ello, debió a las donaciones y obras que esta gracia le conllevó, se separó del ya mencionado de San Andrés y comenzó a tener relevancia propia, dentro del conjunto de estructuras religiosas de los Condados. Tanta, que buena parte de la actividad del Abad Oliba, incluso el cese de la misma con su muerte, se realizó desde este emplazamiento, tanto como desde Santa María de Ripoll.

En cuando a la influencia “territorial” de Wifredo el Velloso se debe a que fue el primer conde que dejó sus territorios en herencia a sus hijos, pues antes de él los condados no los heredaban aquellos, sino que a la muerte del conde titular el rey de Francia, soberano de la Marca Hispánica, sombraba un nuevo conde que no tenía por qué tener relación con el anterior. Aunque, pese a la actualización legal del Velloso, los condes al heredar debían rendir pleitesía al Francés y ser ratificados por éste en su cargo. No fue hasta que el condado de Barcelona estuvo regido por Borrell II, cuando se rompe el vasallaje con los reyes de Francia, al pedir el conde ayuda ante el ataque de Abu Amir Muhammad ben Abi Amir al-Ma afirí, para los amigos simplemente Almanzor, y no ser socorrido por su soberano. Pero la independencia plena de Francia, se produce ya con los Condados integrados en la Corona de Aragón, con el Tratado de Corbeil, firmado el 11 de mayo de 1258, entre Jaime I el Conquistador y Luis IX de Francia.

En El Códice Negro San Miguel de la Cuixá aparece cuando se hace mención al hijo de menor de Wifredo, conde de Berga, y entonces sale a relucir que ya que este hijo no va a heredar el condado está instruyéndose en este emblemático monasterio en Prades, cuna del otro Wifredo, el Velloso, donde, además, está como en su casa al estar en un territorio de su familia.

Por último, queda presentar excusas por el “pegotazo” en el título de este artículo: coenobĭum, el término en latín del cenobio, que no es otra cosa que un monasterio. Pero como, ya hace años, decía unos de mis profes en la universidad, “las frases en la latín siempre quedan bien, pero no hay que copiarlas”, pues eso que algún palabro en latín, en un texto de este tipo, siempre queda bien.


Información sobre la imagen:
Extraída del artículo de Wikipedia dedicado a San Miguel de la Cuixá



sábado, 12 de mayo de 2012

Oliba Cabreta y Ermengarda
Abad de los monjes de Santa María


Nieto de Wifredo el Velloso e hijo de Oliba Cabreta, fue conde Berga, Besalú y los territorios anexos a estos dos condados, aunque a principios de siglo X renunció a estas posesiones para ingresar como novicio en el monasterio benedictino de Santa Maria de Ripoll, y con ello sus tíos Wifredo y Bernardo pasaron a ser condes, el primero de Berga y el segundo de Besalú.

Fue en esta nueva dedicación donde consiguió el reconocimiento “universal”. Llego a ser abad, o abat, de Santa María y con ello también de Montserrat, de San Martín del Canigó, de San Miguel de Fluviá, de San Miguel de Cuixá, además de ser nombrando obispo de Vich, lo que le proporcionó competencias militares al encomendársele la Marca de la Segarra.

Como abad de Santa Maria de Ripoll expandió la influencia de este monasterio hasta los ya mencionados, a unos por creación directa y a otros por haber sido elegido para ostentar el poder “político” en ellos; además en Ripoll llevó a efecto las obras de ampliación más importantes que desde su creación tuvo ese monasterio, al que también dotó de una de las bibliotecas más importantes de su época.

En el contexto internacional también fue relevante la influencia del abad de Santa María de Ripoll, Oliba Cabreta y Ermengarda, al ser uno de los impulsores de las asambleas sinodales entre diócesis a ambos lados de los Pirineos; mantuvo estrechas relaciones con Sancho III de Navarra; y en cuestiones interhispánicas llegó a ser considerado como el Canciller de los Condados Catalanes, al representar a estos ante el resto de Cortes reales.

En El Códice Negro el abad Oliba aparece cuando fray Segundo envía a Leodovico a Santa María, en busca de un remedio elaborado a base de angélica, para los males que acucian a doña Àgnes. Cuando el juglar llega al monasterio desconoce que Oliba es sobrino de Wifredo, pero al saber el abad de la llegada de un mensajero de Berga decide conversar con él ampliamente mientras es preparado el remedio. Esta visita coincide con la finalización de las obras de ampliación del cenobio, que tiene lugar en 1035.

Además Oliba también aparece en El Códice Negro, de forma indirecta, referenciado en diversas conversaciones de algunos personajes, como persona relevante, y a tener en cuenta su influencia, sobre algunas de las decisiones que estos personajes pretenden adoptar.


Información de la fotografía:
La fotografía que ilustra este artículo está extraída de la entrada dedicada en Wikipedia a este personaje, el abad Oliba.


Nota. Hay autores de señalan que Wifredo y Bernardo eran hermanos mayores de Oliba, y que fueron condes cuando él renunció y paso a ser novicio de Santa María, pero esta afirmación se debería considerar como errónea, ya que teniendo en cuenta que los títulos nobiliarios, y las herencias en los condados, eran para el primogénito, él no podría haber sido conde, pues le habría correspondido al mayor de todos los hermanos. En consecuencia, al renunciar Oliba a ser conde y no haber más hermanos, el titulo volvió de nuevo a su padre y de éste pasó a sus tíos, que eran la continuidad natural de la línea de sangre.



lunes, 12 de marzo de 2012

Doña Agnès de Carcassonne
La esposa del conde Wifredo de Berga

Doña Agnés es la segunda esposa del conde Wifredo de Berga, es más joven que él, y posee una deslumbrante belleza acrecentada por su larga cabellera rojiza, envuelta en unas sinuosas curvas que rivalizan con las de cualquier escultural y pétrea modelo clásica.

El matrimonio de Agnès con Wifredo lo ha sido por conveniencia, dentro de los pactos de familia que forjaban alianzas a ambos lados de los Pirineos, y por este motivo ella sabe que su papel no solo es acompañar a su esposo a los oficios religiosos y actos oficiales, o bordar estandartes para ofrecer a la tropa en sus regresos victoriosos de las campañas en la frontera.

Agnés sabe que la suya es una misión de Estado, no está en Berga por amor sino por una alianza política, y cuando la situación lo requiera, para mantener el orden de las cosas, ante conjuras o conspiraciones contra su esposo, no duda en meter al enemigo en su lecho y aplacar sus ánimos beligerantes con la lujuria de la carne; o bien rebanarle el cuello daga en mano, arma con la que tiene una gran destreza.

Como correspondía a una dama de su condición, su padre el señor de Carcassonne, desde bien pequeña y hasta que fue entregada al conde de Berga, la internó en un convento en las proximidades de París, para que fuera educada como debía. Allí fue instruida en artes y letras, como correspondía a su condición, y por deseo expreso de su padre, ya que su destino era el que era desde su nacimiento, tan solo faltaba conocer el señor que con ella se desposaría; también recibió saber en política, religión y el manejo de las armas.

Leodovico, tras un breve intercambio dialectico, creyó que procedía del norte de las tierras de los francos, por su acento al hablar le pareció que era de allí, pues como buen trotamundos procedente de ultramontes conocía bastante bien las distintas hablas de aquellos territorios. Pese a este suave acercamiento inicial, la relación de Agnès con el juglar fue tensa.


Información de la fotografía:

Tomada el 19 de agosto de 2007, a las 13:19, en el Castillo de Loarre – Huesca, con una cámara Canon EOS 40D, longitud focal de 28mm, velocidad en 1/3.3 seg, F 3.5 y ISO 1600.



sábado, 10 de marzo de 2012

La portada de El Códice Negro
Santos Justo y Pastor de Son

La portada, en blanco y negro, está basada en una fotografía, sobre la que después vino el trabajo de interpretación artística del ilustrador. Esta foto es del campanario de la iglesia románica del pueblo de Son, Son del Pi como se le conocía antiguamente, en Esterri d'Aneu, en los valles de Aneu, en la comarca de Pallarés Sobirá, en pleno Pirineo de Lleida.

Esta iglesia está dedicada a los Santos Justo y Pastor fue construida entre los siglos XI y XII, aunque hay fuentes que le dan una datación anterior. Formó parte de un conjunto fortificado del que conserva una torre de espaldas al campanario, el cual está construido en base a cuatro cuerpos separados por arquillos ciegos y bandas en esquinilla, con vanos de medio punto abriéndose en cada uno de ellos, al estilo del resto de las iglesias del Valle del Boí.

En su interior tiene una curiosa mezcla de estilos, pues su constricción está realizada en un sobrio lombardo, mientras que en su interior se conservan una pila bautismal por inmersión prerrománica, otra pila de estilo ya si románico de constitución circular; y en contraposición a lo anterior en el altar mayor se disfruta de un retablo glótico del siglo XV.

En el desarrollo de El Códice Negro, las trepidantes aventuras del conde Wifredo le llevan desde su Berga natal, hasta la lejana aldea de Son en los dominios de los señores de Urgell, siguiendo la pista al secreto de Leodovico.


Información sobre la imagen:
Tomada en Son el 21 de noviembre de 2005
Cámara Pentax, longitud focal de 35mm – f 2.6 – 1/200seg – 0.00ev No ha tenido ningún tipo de procesado de la imagen, para que pueda contrastar la diferencia con la que figura en la portada la novela.



martes, 28 de febrero de 2012

La Boca del Mundo. El panteón donde reposan los reyes de Aragón

El monasterio de San Juan de la Peña situado en Santa Cruz de la Serós, en la provincia de Huesca y próximo Jaca, fue durante cinco siglos el lugar de enterramiento de los reyes de Aragón, desde que Sancho Ramírez lo eligió como lugar para su eterno descanso, en el siglo XI.

La denominación del Boca del Mundo la recibe en un pasaje de Miguel de Unamuno, en referencia a la hendidura en la roca en la que se encuentra incrustado del cenobio primitivo. Un corte cuasi descomunal en una montaña de roca pelada, que parece estar aguantado para evitar su derrumbe por los muros traseros frente a los que está el claustro, avanzando en lo alto el peñasco sobre los techos de la construcción. Tanto es así, este estar metido en la roca, que parte de sus estancias son curva excavada en ella, y otra parte está en riesgo permanente de desprendimiento, como es la zona de patio donde se encuentran, a modo de nichos, las lapidas con las inscripciones de los monarcas que allí reposan.

El monasterio de San Juan de la Peña, inicialmente ermita de San Juan Bautista, y regentado por monjes benedictinos, aparece en El Códice de Negro por ser el lugar donde se custodiaba el Cáliz de la Última Cena, el Santo Grial, que, conforme avanzaba la reconquista, pasó a Zaragoza y finalmente hasta donde hoy se dice conservado, la catedral de Valencia.

Wifredo tiene conocimiento de su existencia cuando un sarraceno, temeroso de perder la vida a manos de aquel tras una batalla, decide revelarle el secreto. El conde de Berga, que era sabedor del valor de la reliquia, desconocía la ubicación de La Boca del Mundo, lugar indicado por el infiel.

De vuelta al castillo, el conde se reúne con Leodovico y le comenta la existencia del Grial en un lugar con esa denominación tan curiosa, para ver si el juglar, que es hombre de mundo, supiera donde se encuentra. Éste lo sabe y se lo dice, pero la advierte que debe olvidar esa empresa, pues San Juan de la Peña y su reliquia se encuentran protegidos por los piadosos y al tiempo temidos Caballeros de Loarre. Famosos por no hacer prisioneros entre quienes se acercan a San Juan con otras intenciones que no sean las de un peregrino.

Tras la explicación de Leodovico sobre los métodos de batalla de los de Loarre, y dejarle de bien de manifiesto que nunca han perdido combate alguno, Wilfredo desiste de la idea de hacerse con el Cáliz.

Información de la imagen:
Tomada en San Juan de la Peña el 19 de agosto de 2007, desde la capilla principal del monasterio, hacia el patio de su característico y conocido claustro, que puede apreciarse al fondo de la imagen, a través de la puerta.
Cámara Canon EOS a 28mm – 1/30seg – f 3.5 – ISO 200 – 0.0ev
Procesada con PaintShop Pro X4 (14)



lunes, 20 de febrero de 2012

Gonzalo Sánchez, hermano de Fernando, García y Ramiro, hijo de Sancho Garcés, conde de Ribagorza y Sobrarbe

El 18 de octubre de 1035 muere Sancho Garcés III el Mayor, rey de Navarra, también conocido como Imperator Totus Hispaniae, ya que sus dominios abarcaban los territorios de Navarra (Pamplona-Najera), Castilla, Aragón, Ribagorza, Sobrarbe y parte de León.

A su muerte su hijo Gonzalo, Sánchez por ser el hijo de Sancho, recibió en herencia los territorios de Ribagorza y Sobrarbe, y situo su capitán en este último, en la localidad de Ainsa. No ostento el título de rey, sino que prosiguió con el de conde al unir sus territorios a los de su hermano Ramiro, a quien correspondió en herencia el condado de Aragón, y éste sí fue coronado rey. Cuando pocos años más tarde falleció Gonzalo ya no hubo más condes de Ribagorza-Sobrarbe pues estos territorios se integraron completamente en Aragón para formar lo que fue el núcleo definitivo e inicial del nuevo reino.

En El Códice Negro aparece Gonzalo cuando Alfonso de Arista llega al castillo de Berga para entrevistarse con Wifedro, y ofrecerle una ventajosa alianza con su rey Ramiro, incorporando con ello su territorio al recién nacido reino. Propuesta que también sería ofrecida al resto de señores de la creciente Marca, siendo el siguiente Guillermo, y después Berenguer en Barcelona.

Arista pone en conocido tanto del conde de Berga como de su sobrino, que Gonzalo, hijo de rey, ha renunciado a esta dignidad para incorporar sus territorios recién heredados al reino de Aragón, aceptando a su hermano como soberano, y aquel, que aquellos tiempos, quitando se posesiones de Gonzalo, disponía de poco más que la Jacetania, consideraba, dada la situación de debilidad de los territorios de los descendientes del Velloso hacia los reyes francos, que esa alianza sería bien recibida por aquellos.



sábado, 18 de febrero de 2012

Las fronteras del condado de Berga en el año 1035

El año 1035 fue muy importante y simbólico para el condado de Berga, bajo el gobierno de Wifredo II, consiguió tener Marca propia, frontera directa con los territorios musulmanes del Sur, con la taifa de Saraqusta. Un gran honor para cualquier territorio cristiano de la época, estar en primera línea.

Además Berga lindaba con otros condados, al Oeste con Urgel, siendo bastante deficientes de las comunicaciones entre ambos, dada la época y la orografía, el conde-obispo Armengol II falleció, en el año 1035, cuando participaba en las obras de construcción de un puente para salvar el paso de un rio entre ambos territorios. Circunstancia que en El Códice Negro aprovecha Wifredo por la, supuesta, menor experiencia militar del sucesor de aquel.

Al Este con Besalú, esta frontera y las ambiciones de regidor, Guillermo, son uno de los ejes argumentales básicos de la trama de esta historia, dados los deseos unificados del sobrino de Wifredo, tras la partición de Cerdaña en dos condados independientes aunque no totalmente desligados, Besalú y Berga. También al Este limitaba con Vallespir, comarca cuyos nobles no recibían el nombre de ésta, sino de su plaza fuerte, Castellnou, que era la que de forma efectiva daba nombre al vizcondado, del que en aquel tiempo era titular Guillermo, conde de Besalú, conde de Ripoll, vizconde de Castellnou y señor de la Fenolleda.

Al Norte con el Reino de los Francos, en aquellos tiempos ya con la Dinastía de los Capeto al frente, aunque con un poder monárquico prácticamente irrisorio, pues con la desaparición de la Dinastía Carolingia, a la muerte de Ludovico Pío, el territorio se había fragmentado en varias regiones con casi innumerables señores feudales, que hacían al Reino de los Francos ingobernable por un solo hombre. El Reino de Borgoña al Este, los Feudos Ingleses al Oeste, y el centro la Francia occidentalis, dominios estrictos del rey según el Tratado de Verdún del 843, reducida a una estrecha franja en el centro entre todos los demás territorios, y una diversidad de territorios en mayor o menor medida leales al poder real, según el vaivén de sus intereses. Todos ellos a su vez aparecían salpicados de condados y ducados, como los de Normandía, Bretaña, Troyes, Aujon, Flandes…

Siguiendo en la vertiente norte del condado, también estaba la frontera con los condados de Conflent y el Roussillon. El primero, uno de los territorios iniciales de la Marca Hispánica, desde tiempo muy temprano estuvo vinculado, cuando no unido, a la casa de Cerdaña hasta su desaparición en el siglo XII cuando paso a ser propiedad de los condes de Barcelona y estos lo integraron en el condado del Rosellón. Para los descendientes de Oliba Cabreta siempre fue uno de sus territorios predilectos, ya se encontrara bajo el dominio de Berga o de Besalú. En el caso de los personajes históricos de El Códice Negro, Wifredo fundó en esta comarca el monasterio de San Martín de Canigó.

En cuanto al siguiente, la tercera y última frontera norteña de Berga, el Roussillon, Rosselló o Rosellón, según el nombre se le dé en francés, catalán, o castellano, el único territorio costero de los "fundacionales" de la Marca, tiempo más tarde, con Jaime I en el trono de la Corona de Aragón, formó parte, junto con Baleares, del Reino de Mallorca.



viernes, 10 de febrero de 2012

Los documentos de la abadía de Bergerac de Aquitania

Bergerac es una pequeña población de Aquitania, en la ribera del rio Dordogne, a la que Leodivico pretende marchar de viaje para ayudar a Wifredo en sus planes, ya que tiene en ella unos viejos amigos, monjes, en la abadía de la localidad, quienes le deben una serie de favores de tiempo atrás, y considera que ha llegado el momento de cobrarlos en favor de su amigo.

En ella se almacenan una amplia variedad de documentos en forma de pergaminos, códices, legajos, coincidiendo esto con la necesidad de Wifredo de unos documentos que esos monjes están en condiciones de facilitarle, gracias a la intercesión de Leodovico, quien para conseguir la antigüedad que necesitan tiene un plan, que irá mucho más allá de todo cuanto puedan deberle los eclesiásticos.

Nota del autor. Curiosamente, ahora que escribo este texto me doy cuenta de que de esta localidad era natural Hércules Savinien de Cyrano, más conocido como Cyrano de Bergerac, gracias a la novela homónima de Edmond Rostand, aunque esto, como es natural, nunca tuvo nada que ver con su elección, dado el desconocimiento de esta circunstancia, sino que el motivo de la elección de esta localidad y no otra fue su nombre, de ahí el interés de Leodovico por los documentos de la abadía, tal como se detalla en la propia novela.



miércoles, 18 de enero de 2012

Guillermo I de Besalú

Conde de Besalú, hijo de Bernardo, y por tanto sobrino de Wifredo de Berga, primo del abad Oliba y nieto de Oliba Cabreta.

Considera que su única misión en la vida es la reunificación de la Casa de Cerdanya, que en aquellos tiempos, tras la incorporación de Oliba a la disciplina benedictina en el monasterio de Santa Maria de Ripoll había quedado divida, ya que correspondía su titularidad a este último, pues optó por la vida monacal, su abuelo Wifredo de Cerdanya partió sus dominios, entregando Berga a su tío Wifredo y Besalú a su padre.

Guillermo consideraba que esos dos condados eran uno solo, y que al estar divididos eran más débiles ante las ambiciones de los señores de los territorios limítrofes, mientras que unificados de nuevo serian respetados y temidos por gente como Armengol o Berenguer, condes de La Seu y Barcelona respectivamente.

Esta posición de debilidad consideraba que se veía potenciada por estar su pusilánime tío Wifredo al mando de Berga, viejo e incapaz de plantar cara a nadie, obsesionado con fundar iglesias y monasterios, en la esperanza de que esa devoción le proporcionara algún tipo de protección divina, hasta su predecible retiro en San Martín del Canigó, al ser el cenobio más beneficiado por sus favores.

La reunificación debía hacerse antes del retiro de su tío, y evitar con ello su primo Bernardo fuera nombrado Conde de Berga, pues conocidos eran sus ánimos belicosos, y de haber conflicto debería capitanearlo él con una Cerdeña unida, y no su primo con Berga sola. Temores a los que debía añadir a su tía, doña Agnés de Carcassonne, quien tampoco veía con buenos ojos sus ambiciones anexionistas.

El tiempo juega a la contra con Guillermo y Wifredo, para quien sus ánimos no son desconocidos, lo sabe.



martes, 17 de enero de 2012

Mosser Ben Leví, el administrador del conde Wifredo II de Berga

Mosser Ben Leví, o simplemente Leví como se refiere a él todo el mundo en el castillo, ostenta la condición de ser el administrador del castillo y posesiones de Wifredo, ha llegado a este puesto tras un largo periplo al servicio de distintos señores por buena parte de Europa.

Como su hombre indica es judío, ya de avanzada edad, su pelo antaño moreno intenso ahora luce canoso, de baja estatura, amplia circunferencia y visiblemente encorvado.

Habla y escribe hebreo, latín, provenzal, griego y árabe, además se hace entender en algunas lenguas germánicas, y domina las matemáticas tanto con numeración latina como árabe.

Cualidades todas ellas, que unidas a su experiencia le convierten en la persona idónea para las funciones que desempeña. Experiencia que ha adquirido al servicio de nobles en Normandía, Lombardía, Garintia, Sajonia y el Emirato de Sicilia, además de tener familiares en casi cualquier núcleo importante político o comercial de Europa.

Aunque debido a una serie de controvertidas vicisitudes con su último señor, un noble borgoñón, y los intereses del judío con su única hija de entre nueve hermanos varones, tuvo que desaparecer ultramontes con tal de no ser encontrado y conservar la vida.

Desde entonces, hace ya más de quince años, está al servicio de Wifredo de Berga, siendo la persona en quien deposita toda su confianza para los asuntos económico-administrativos.



lunes, 16 de enero de 2012

Wifredo de Berga

Wifredo de Berga fue conde de esta localidad hasta el año 1035, año en el que se retiró al monasterio de San Martín del Canigó, que años antes había fundado él mismo.

Su gobierno del condado de Berga fue algo conflictivo y difícil, ya que sus relaciones con sus distintos vecinos nunca fueron fáciles, aunque consiguió acuerdo de paz con los condes de Barcelona, Urgel y Besalú. Siendo estas difíciles relaciones debido a que el primero era la potencia hegemónica en los condados de la Marca Hispánica, con el segundo por ser la potencia local que unía una misma figura a conde y obispo, y con el tercer condado por cuestiones familiares, al ser el conde Guillermo su sobrino y antes que el Bernardo su hermano.

Entre sus actividades, además de la guerra, mediante la que consiguió que el Condado de Berga tuviera Marca, esto es, consiguiera frontera directa con los territorios musulmanes. También tuvo una intensa actividad fundando monasterios y ordenando la construcción de iglesias.

Le sucedió como conde de Berga su hijo Bernardo, falleciendo Wifredo en su lugar del retiro en 1050.