miércoles, 24 de octubre de 2018

miércoles, 11 de abril de 2018

Aristos, Zamora, Roberston y el señor Sinónimos/Antónimos: Diccionarios Sopena

Vale la pena tener un Sopena

...hace un tiempo conseguí agenciarme el diccionario Sopena Robertson Inglés-Español / Español-Inglés, en una edición precintada de 1974. El tiempo ha pasado y ahora puedo “presumir” de haber ampliado el plantel con un ejemplar de Aristos, otro del Alcalá Zamora y el pequeñín Sinónimos y Antónimos.

Los presento en detalle:

Aristos. Diccionario Ilustrado de la Lengua Española

Se trata de una edición del 1982 bien cuidada, de tapa dura con cubierta, que como dice la propia Sopena tiene 630 páginas, y contiene 125.000 voces, 2.500 ilustraciones, 32 laminas en color y 2 mapas en color. Y como es habitual en esta editorial también un compendio de gramática

Zamora Francés-Español / Español-Francés

Alcalá Zamora, es su nombre completo, en este caso se trata de un tomo que data de 1980, de tapa dura con sobrecubierta. También muy buen conservado. Que suma 960 páginas y 80.000 artículos, además de, como siempre, una gran cantidad de ilustraciones en blanco y negro, cuadros de gramática, etc.

Sopena Diccionario de Sinónimos, antónimos e ideas afines

Este el “pequeñín”, por su reducido tamaño con respecto a los anteriores. Está editado en 1972 y cuenta con 512 páginas todas en blanco y negro, sin ilustraciones, ni cuadros de ningún tipo.

Sopena Robertson Inglés-Español / Español-Inglés

Al señor Robertson ya lo presente hace un tiempo, como puede verse aquí.

viernes, 17 de marzo de 2017

El Códice Negro: I Finalista del Premio de Novela Medieval Pirenaica de La Cerdanya

El Premio de Novela Medieval Pirenaica de La Cerdanya es un concurso literario, que se celebra en La Seu d´Urgell – Lleida, y tiene como temática la novela histórica medieval ambientada en los Pirineos, entre los siglos VIII y XIV. En este certamen El Códice Negro ha quedado como I finalista del mismo, con su historia ambientada en el siglo XI y que discurre entre condados catalanes repartidos por Girona, Barcelona y Lleida. La sinopsis aquí.

Las valoraciones el jurado para considerarlo como finalista, además del argumento, desarrollo de su historia, suspense, acción, intriga, etc, y que en buena parte transcurre por La Cerdanya, se han visto potenciadas al haber sido la única obra presentada al certamen, con lo que tenía que ser finalista, pero no ha conseguido el galardón máximo como ganador, ya que el Premio de Novela Medieval Pirenaica de La Cerdanya no existe.

También es cierto, que pese a ser ficción, es una pena que no exista un “Premio de Novela Medieval Pirenaica de La Cerdanya”, o bien solo de novela histórica de los Pirineos, indistintamente de que se celebrara en La Cerdanya o en Pamplona, o en Jaca, dada la cantidad de “pasado” medieval conservado entre las montañas y valles pirenaicos, indistintamente de la zona de la que se trate.

Hay lugares donde se celebran concursos literarios de distinta temática, incluida la novela histórica, que llevan en su nombre el del lugar, o el del tema, o ambos, pero de novela histórica, medieval o no, en los Pirineos no hay ninguno pese a la cantidad de historia bien conservada que hay en ellos. Una pena (de nuevo). ¿Alguien toma nota?


miércoles, 29 de junio de 2016

Ni te imaginas... lo que hay en Son del Pi

Persiguiendo los sueños de los héroes

A lo largo de la historia, ya sea mítica o real, muchos han sido los objetos buscados durante siglos por caballeros, aventures, arqueólogos, etc, unas veces con el infortunio por compañía y otras con más suerte... pero siempre bajo la sombra de alguna leyenda con la que guiaban sus pasos.

Algunas de estas búsquedas míticas han sido o son:

El anillo del nibelungo

No confundir con el Anillo Único de Sauron, está forjado con el oro del Rin y concede a quien lo lleve puesto el poder de dominar el mundo, aunque como contrapartida le obliga a renunciar al amor.

La Égida

El escudo de Zeus forjado por el dios del fuego, Hefesto, y que tenía por finalidad la protección de su portador, mediante la creación de tormentas, tornados y rayos.

Gungnir

La lanza de Odín, que fue forjada por los enanos. Esta lanza nunca fallaba cuando era lanzada, y solo tocarla, si no se era su dueño, producía un fuerte temblor, simbolizando la fuerza y poder de Odín, quien además se hirió asimismo con ella para ser el señor del cielo.

El Yelmo de Mambrino

Fabricado de oro puro, no solo fue perseguido por don Quijote, sino también por todos los caballeros de Carlomagno, pues daba a su portador el poder de la invulnerabilidad. Finalmente fue conseguido por Renaud de Montauban.

Excálibur

La espada del primer rey de Britania, forjada a partir de los restos de un meteorito para Julio César, y clavada en una roca hasta que quien debiera reinar consiguiera extraerla de ella.

En El Códice Negro los pasos de todos los personaje se encaminan a Son del Pi, en el pirineo de Lleida-Lerida, donde hay algo escondido que, en un principio, solo Leodovico conoce, y éste lo cuenta a Wildredo para intentar ayudarle; posteriormente llega a oídos de Guillermo de Besalú, sobrino, rival y enemigo del anterior, quien lo descarta por descabellado, pero también se dirige hacia allí por si acaso...


Nota: Imagen extraída de la web http://marcianosmx.com en la página dedicada a la biografía del dios Hefesto.


lunes, 11 de abril de 2016

Las maldiciones del Códice

4 maleficios para 4 personajes

En la historia de El Códice Negro, entre otras cuestiones, hay 4 maldiciones sobre sendos personales, a saber Leodovico, el conde Wifredo y fray Biel de Berga, que tienen una gran influencia sobre el desarrollo de los acontecimientos, como se verá a continuación:

En el caso de Leodovico, éste es conocedor de un gran secreto, que no debe revelar, y mucho menos a la persona equivocada, pero con el paso de los días en el castillo del conde, se decide, erróneamente, a hacerle sabedor del mismo. Lo que hace que esa maldición tenga lugar sobre el juglar.

La 2ª maldición que se cuenta en el Códice es la del conde Wilfredo de Berga, quien tratando de conseguir lo desvelado por Leodovico, perpetra una serie de hechos que le hacen merecedor de esta nueva desgracia cuasi eterna.

Biel de Berga es el último de los personajes citados al principio, y el autor de El Códice Negro, que es escrito para que lo ocurrido en Son del Pi nunca quede en el olvido. La maldición cae sobre él cuando en una visita de doña Agnes, esposa y viuda de Wilfredo, a la abadía de Santa Maria de Ripoll, se le presenta el libro escrito por el fraile que fue el lugarteniente de su marido, y aquella tras leerlo le maldice.

La 4ª maldición recae sobre un personaje no comentado arriba, Xavier Ribas, y en este caso está proclamada en el propio texto escrito por el fraile, de ahí que las páginas del libro fueran negras, y solo en determinadas circunstancias se aclararan para dejar ver su texto.


Nota: La imagen ha sido extraída de la web http://conceptodefinicion.de de su articulo sobre la definición de Maldición.



domingo, 25 de octubre de 2015

El libro de cantos de la abadía de San Benedicto del pueblo de Bura: Carmina Burana

Sátira y crítica de los clérigos de vida licenciosa

Entre los distintos códices si uno destaca, sobre todo por su nombre, gracias al compositor Carl Olff, el Camina Burana por la composición sinfónica homónima, y muy especialmente por el fragmento O Fortuna. Aunque este texto es mucho más que una buena banda sonora para anuncios espectaculares de TV o películas de ambientación medieval.

Este manuscrito es un conjunto canciones y cantos goliardos, que fueron escritos entre los siglo XII y XIII en diversas zonas de Europa central como Austria, Baviera y limítrofes en Francia y Chequia, que fueron unificados en un solo volumen a mediados del siglo XIII. Sumando un total de 300 rimas, la mayor parte escritas en latín y el resto en lengua locales.

El texto fue encontrado en 1803 en Benediktbeuerno, o abadía benedictina de Bura, por Johann Christoph von Aretin, y actualmente se encuentra en Múnich, en la Biblioteca Estatal de Baviera, pero no fue hasta el siglo XX cuando se dio a conocer de forma masiva, con la composición del mismo nombre realizada por Carl Orff, entre 1935 y 1936, para la que emplea como base algunos textos medievales.

Añadir que los cantos goliardos o de clérigos vagabundos, de vida licenciosa e irregular, que no estaban bien vistos por la jerarquía eclesial, y en este sentido la literatura y poesía que lleva este nombre, o hace referencia a los mismos, es de tipo satírico y crítico hacia la sociedad, el poder y la iglesia, ambientada en escenarios nada monacales como tabernas, compañía femenina, jugadores de lo más variopinto, etc. Lo que en el caso particular de España devino de la tuna.

El Códice Negro tiene en común con el Camina Burana que también fue escrito en una abadía benedictina, y por lo tanto podría haberse llamado “El libro de los hechos del conde Wilfredo de la abadía benedictina de Santa María del pueblo de Ripoll: El Códice Negro


sábado, 26 de septiembre de 2015

La batalla campal en la Edad Media

El equivalente medieval de los misiles balísticos intercontinentales, no era un “arma” táctica sino estratégica

El cine y la televisión ha recreado la batalla campal como un “clásico” medieval, donde las disputas y contiendas varias eran resueltas en una batalle épica donde soldados, caballeros y reyes luchan hombro con hombro para derrotar al enemigo, pero nada más lejos de la realidad.

En la Edad Media lo habitual eran las escaramuzas de frontera; las cabalgadas por territorio enemigo para destruir cosechas, pueblos, robar alimentos y riquezas, conseguir esclavos, hacer con prisioneros valiosos por los que pedir un rescate; las emboscadas sobre pequeñas unidades militares o personalidades que se desplazaban de un sitio a otros; los asedios sobre castillos o ciudades para conseguir tomar la plaza sin necesidad de hacer uso de una fuerza excesiva, etc. Lo habitual era huir de la batalla campal.

Este tipo de confrontación tenía lugar en contadas ocasiones, se empleaba para frenar invasiones, para poder fin una guerra larga que lleva a un continuo de escaramuzas que sembraba una devastación prácticamente sin fin, y situación similares. Entonces se recurría a la batalla campal, que era el equivalente a los misiles nucleares balísticos intercontinentales, no se trataba de un “arma” táctica sino estratégica.

Batallas de aniquilación en las que podían sucumbir reinos e imperios

Cuando un gobernante se planteaba una batalla campal estaba poniendo sobre el tablero no una victoria o una derrota más o menos honrosa, o más o menos humillante, estaba jugándose el futuro de su reino, condado, ducado, o la denominación que tuviera el territorio que controlaba. Pues entorno a un campo abierto se iban a reunir todas sus tropas: infantería, caballería ligera, caballería pesada, artillería (de existir), órdenes militares, nobles vasallos, clero militarizado, arqueros, etc. Enfrente tendrían un enemigo en las mismas condiciones. Y una vez indicia la lucha sólo podría quedar uno, como en Los Inmortales, un solo ejercito, siendo el riego tal que ni el propio gobernante tenía garantía de salir vivo.

Eran batallas de aniquilación en las que los muertos, sin distinción de rango, se contaban con decenas de miles o incluso cientos de miles, en las que reinos e imperios podían cambiar de manos, y por lo tanto se empleaban, no tan alegremente como en el cine, sino cuando eran el último recurso.

Algunos ejemplos de este tipo de confrontación serían “La batalla de Gaugamela”, que no es propiamente una batalla medieval ya que cronológicamente se incluye en el Mundo Antiguo, pero sí fue una batalla campal en sentido estricto y en la que se ve como dos grandes ejércitos se dirigen hacia la destrucción total de uno de ellos, y también como a la finalización de la misma un imperio, el Persa, cambia de manos; o “Las Navas de Tolosa”, en esta ocasión otra batalla en la que se enfrentan prácticamente todos los efectivos de los dos bandos combatientes, uno de ellos, el cristiano, en clara desventaja con respecto al otro, pero que tras una gran carnicería, el vencedor consigue que se desmorone la estructura militar, política y territorial del enemigo.